Así es el nuevo misterio de Martín Lagares para Perdón de Huelva

Uno de los principales estrenos de la Semana Santa de 2022 ya ha visto la luz. La Hermandad del Perdón presentó en el día de ayer el nuevo conjunto escultórico que acompañará al Cristo del Perdón por las calles de Huelva a partir del próximo Lunes Santo. Una obra que se debe a la gubía del escultor palmerino Martín Lagares.

La casa de todos los onubenses servía de escenario para dar a conocer este esperado conjunto. Los hermanos del Perdón contaron con el acompañamiento del propio autor de la obra, así como D. Sebastián Martín, párroco de Santa Teresa, el alcalde de Huelva Gabriel Cruz, así como varios miembros del equipo de gobierno y partidos de la oposición. Presentado por el periodista José Ángel González, el acto comenzó con unas emocionadas palabras del hermano mayor, José Félix Sequera, que manifestó que hoy escribimos un renglón de oro en los casi 40 años de historia de nuestra Hermandad, ya que “gracias a la suma del trabajo y esfuerzo de tantas personas, se hace realidad el sueño que teníamos aquellos jóvenes que hoy peinamos canas, de contar con un Misterio de esta categoría ensalzando la imagen de Nuestro Señor de el Perdón”.

Acto seguido fue descubierto el misterio. Una obra en la que en palabras de Martín Lagares «prima la teatralidad de la emoción». El conjunto escultórico se puede dividir en tres escenas. La principal mantiene el Stabat Mater actual, con la incorporación de la nueva titular de la cofradía María Santísima del Amor Misericordioso siendo consolada por una nueva imagen de San Juan Evangelista, mientras María Magdalena se arrodilla desconsolada a los pies de la cruz. En el frontal del paso toma el protagonismo el centurión Longinos, mostrando su arrepentimiento ante el Cristo del Perdón. El misterio se completa con dos soldados romanos en la parte trasera, que se juegan las vestiduras del Señor. Los soldados romanos se muestran con unas vestimentas y armaduras historicistas, novedad en la Semana Santa onubense.

El imaginero

Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Cuenca, que fue faro de la renovación del arte español de la segunda mitad del siglo XX desde su Museo de Arte Abstracto, Martín Lagares se nutrió allí de una concepción del arte como lenguaje siempre por explorar, lenguaje que precisa estar en permanente tensión, entre la forma y la materia, la razón y el corazón, la lógica y el instinto.

​Martín Lagares trabaja fundamentalmente con barro, terracota, resina, bronce…, materiales de la inmanencia, lejanos a la nobleza del mármol y su obstinación divinizadora o de trascendencia. Nada es casual. Son los materiales más propicios para generar la tensión creadora y fuertemente expresiva a que aspira su escultura. Decía José María Moreno Galván sobre Pablo Serrano que: “No puede evitar ser hijo de Fidias tanto como del barro.” Y algo similar podríamos decir de Martín Lagares, por ese abrazo antes mencionado entre la informa de la materia y el instinto de la forma que acontece en su obra. Juego entre la informa, por su condición gestual y expresiva, y lo formal, porque todo volumen no puede dejar de ser forma y porque la forma es el límite del vacío. Esta lucha entre forma y expresividad es la clave estética de Martín Lagares, sin vencedores, pese a la aparente victoria de lo expresivo. Como escultor, procura inyectar a cada obra desde sus manos todo su caudal de sentimientos, emociones y raciocinios, dejando su huella casi con violencia expresiva. Pero no debemos confundir este énfasis en lo subjetivo y lo expresivo con una renuncia a la forma, ni a la búsqueda de la dimensión. En la tensión, como decíamos, está su clave estética, en su apuesta por la grandeza de lo inacabado, por la belleza inscrita en la imperfección, por el vínculo inescrutable entre forma y expresión.

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