La obra se compone de diferentes elementos simbólicos y se enmarca en un triángulo que hace relación a la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. La composición parte de una luz focal desde el centro de la vidriera, hacia el Señor, este conecta con la espiga de trigo, la cual enlaza con la vidriera. Los elementos de la composición se definen individual y conjuntamente.

CRISTO DE LA EXPIRACIÓN

Comenzando por el protagonista de la obra el Stmo. Cristo de la Expiración, como Hijo del Padre, destaca como símbolo de «Luz en la Oscuridad», esa luz focal que parte desde la figura de Dios Padre en el centro de la vidriera ( la cual se inspira en la que se encuentra sobre el Mausoleo de la Vizcondesa de Termens y que se detallará a continuación).
El Señor, en posición vertical, con expresión dulcificada, destaca sobre la sombreada cruz como única luz, a la vez que derrama su sangre y muere por los pecadores. Esa sangre simboliza el grano que cae en la tierra, haciendo referencia a la palabra del Evangelio de Juan, que dice, «Les aseguro que, si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto. El que tiene apego a su vida la perderá; y el que no está apegado a su vida en este mundo, la conservará para la Vida eterna.»

ESPIGA Y MEDALLA

Por ello, esa espiga de trigo, como fruto de su la muerte, crece desde el color rojo, en referencia al rojo de la Sangre de Cristo. En este apartado de la composición encontramos a la Virgen de la Medalla Milagrosa, en referencia a dos aspectos el «Milagro de la Vida» y el “Espíritu Santo”. Visto de otro mod, como elemento individual, a la relación de la “Virgen Milagrosa” con la Hermandad y con las Hermanas de la Caridad.
Junto al lazo de la medalla que obra el milagro, encontramos las siluetas de mariposas inspiradas en la misma joya que la Vizcondesa regaló al Niño Jesús de la Virgen de la Sierra, uniendo la escena del milagro con la vidriera. Simbolizan pues, ese “milagro de la vida” y hacen referencia a la Vizcondesa de Termens, a partir de la que llega a Cabra la imagen del Cristo de la Expiración.

VIDRIERA

La Vidriera es principio y fin de la obra. Con forma circular, simboliza el círculo que conforma la Hermandad, círculo cerrado (simbolizando la labor callada), que se abre en forma de luz ( abierto a las necesidades del pueblo desfavorecido).En la vidriera se incluyen tanto elementos no originales, incluidos para definir a la Hermandad, como elementos originales, aunque modificados en su color para seguir con el estilo del cartel y con referencia a los colores de la Hermandad.El óvalo central con la representación de Dios Padre y los querubines, están basados en los originales de la Vidriera. Los dos semióvalos que se aprecian en la composición han sido modificados, incluyendo elementos relacionados con la Hermandad.

Recordando que la mariposa (Vizcondesa de Termens) se acerca al círculo, ella trae consigo a San Vicente de Paul y Santa Luisa de Marillac, cofundadores de las Hermanitas de la Caridad, reflejados en el semióvalo inferior, protectoras del Cristo de la Expiración y tan arraigadas a la Hermandad. Entre el semióvalo inferior y el izquierdo, encontramos la silueta de la mano de la iniciativa solidaria «Pon tu mano», en representación a la labor caritativa realizada por la hermandad en estos 50 años. En el semióvalo izquierdo, se diferencian cinco portacirios, fácilmente distinguidos como los de la Cofradía, en referencia a las cinco décadas de Hermandad y Cofradía que parten desde el blanco y negro hasta el color, en referencia al paso del tiempo.

En la parte superior aparece esa pequeña tortuga que hace referencia a unos de los tesoros más especiales de la Hermandad, los niñ@s de Termens. Por último, en la parte inferior de la vidriera encontramos la inscripción 1971 -2021 y el extracto «Ten piedad Dios mío, dame Tu Perdón”, del reconocido motete de la Hermandad cantado cada madrugada del Jueves Santo.

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