Cristo bajo palio

La cofradía de la Humildad y Paciencia ha protagonizado este viernes uno de los estrenos más destacados de esta Cuaresma; un templete cuyo interior alberga a la imagen del Cristo, la portentosa obra de Jacinto Pimentel que acaba de ser restaurada. El estreno supone una recuperación histórica que no se limita a la corporación del Domingo de Ramos, sino que atañe a toda la ciudad, por la estrecha vinculación que esta modalidad de andas para procesiones tuvo con Cádiz.

De hecho, algunos historiadores consideran que el templete es un paso “genuinamente gaditano”, que además se limita a una etapa muy concreta en la historia de la Semana Santa y de las procesiones gaditanas, tal y como sostiene Jesús Sánchez Pavón, miembro de la junta de gobierno de la cofradía. Otros, como Carlos Maura -que también forma parte de la nómina del gobierno de esta hermandad- sí apuntan a una práctica algo más extendida en otras localidades concretas, “como por ejemplo Antequera, donde todavía hay Cristos que procesionan bajo palio porque sí se han conservado las tradiciones más genuinas”.

Sea como fuere, es cierto que el vínculo de este tipo de paso con las imágenes cristíferas no es nada habitual; no así con las Dolorosas y Vírgenes, que sí solían procesionar en este tipo de paso cuyo origen, irrupción e implantación siguen siendo hoy toda una incógnita.

El también historiador Miguel Ángel Castellano apunta a que su forma de construcción, “constituida por columnas y un techo” es “similar a un templo”. Y Sánchez Pavón señala que el templete “viene a recrear un camarín”.

En el siglo XVII ya hay referencias a la procesión “bajo palio” del Cristo de la Humildad y Paciencia, “lo cual puede referirse al palio tal como se concibe y procesionaron en otras localidades o bien a un antecedente al templete, que fue una creación decimonónica”, explica Castellano. Pero lo cierto, como reconoce Sánchez Pavón, es que “no sabemos a ciencia cierta cómo llega” el templete a Cádiz y, más en concreto, a la hermandad de la Humildad.

Lo que sí está más que contrastado documentalmente es la permanencia de este tipo de paso procesional para las salidas del Cristo de Pimentel hasta los primeros años del siglo XX. “En la documentación que tiene la cofradía se habla en 1896 del ‘paso antiguo’, y a principios del XX ya se habla de hacer uno nuevo”, apunta Carlos Maura. En la misma línea se pronuncia su compañero de junta, que explica cómo a raíz de 1896, año crucial en Humildad con la reorganización, “las actas sí recogen la descripción de la salida, que habla de un paso de años anteriores que podría ser ese”. Todo ello se ve reafirmado además con una fotografía muy conocida en la que aparece el Cristo justo con el templete que ahora, siglo y cuarto después, ha querido recuperar la cofradía.

“José Luis Ruiz insistía siempre, y llegó a escribir en una de las publicaciones de la revista Carrera Oficial, que el templete no es el paso propio de Cádiz, porque sólo llegó a servir para procesionar las imágenes en una etapa muy concreta” de la historia de las hermandades, traslada Sánchez Pavón, que añade que fue en 1925, con la irrupción del palio puramente sevillano para Lágrimas de Columna, cuando el templete inició su desaparición. “La última noticia que tenemos es una publicación encontrada en la hemeroteca de nuestra Biblioteca Provincial de La Voz del Sur de 1952, en la que aparece una foto muy elocuente de la Virgen de la Soledad del Santo Entierro en su templete con un pie de foto esclarecedor: “Envuelta en su manto bordado en perlas, confeccionado hace un siglo y medio, la Virgen de la Soledad espera en su paso (templete) el momento de salir acompañando la procesión del Santo Entierro”.

Lea la noticia en Diario de Cádiz

Deja un comentario