Como un jarro de agua fría ha caído en la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Miguelturra la decisión del Obispado de pedir que no se celebre la procesión del Nazareno en la localidad el próximo 14 de septiembre. Una decisión que, según ha comentado el hermano mayor, Antonio Arenas, viene motivada por la avalancha de peticiones de otras hermandades de la provincia de sacar a sus titulares en procesión». «El Obispado ha dado un paso atrás y ha considerado oportuno que no salgamos a la calle ante la demanda de otras hermandades», comenta Arenas al tiempo que lamenta que «el Obispado haya preferido cortar por lo sano en vez de analizar cada caso de forma individual». Una decisión que desde la hermandad «no ven justo», pues recuerdan que ante la nueva normalidad frente al COVID, no se prohíbe el culto externo pero sí se exige que se elabore un plan que garantice la distancia de seguridad de un metro y medio y el uso de mascarillas, y en eso ha trabajado la hermandad en los últimos meses. «Hemos trabajado mucho, y con mucha ilusión, y al final todo se ha quedado en nada». 

Por su parte, fuentes cercanas al Obispado han asegurado que no hay un documento oficial sobre el tema y no han querido confirmar ni desmentir si el Nazareno saldrá o no a la calle. 

La hermandad tenía todo preparado para que el paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno procesionara el 14 de septiembre por las calles de Miguelturra y contaba, según el hermano mayor, con el visto bueno de las autoridades locales, sanitarias y religiosas. Pero desde la Delegación Provincial de Sanidad se remitió este viernes un escrito a La Tribuna asegurando que «no constaba comunicación alguna sobre la celebración de la procesión y tampoco se había remitido ninguna comunicación o autorización». En este sentido, los organizadores señalaron a este medio que el Ayuntamiento, que había dado el visto bueno a la celebración del acto, es el órgano interlocutor y por lo tanto, la administración competente en solicitar dicha autorización. 
De haberse celebrado la procesión, sería la primera de la provincia tras la llegada del COVID. Un primer paso que la hermandad estaba dispuesta a dar bajo un estricto protocolo de medidas de seguridad y control de aforo. Y con ese objetivo, el paso iba a procesionar en andas portada de forma externa en vez de hacerlo a costal como es habitual y se contaba con la colaboración de Protección Civil, Policía Local y hermanos voluntarios para controlar el aforo y hacer cumplir la distancia de seguridad. Un acto, reconocen desde la hermandad, que llegaba  con un descenso de contagios y un buen ritmo de vacunación. 

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