Si bien las procesiones en la Diócesis de Almería no estaban prohibidas desde un punto de vista eclesiástico (el decreto firmado por González Montes afectaba solo a la Cuaresma y a la Semana Santa de 2021), el obispo coadjutor, Antonio Gómez Cantero, ha firmado hoy un decreto con la normativa que deben seguir estos actos de culto externo de aquí en adelante, ante la mejora de la situación de la pandemia.

Las dos reglas principales dictadas por Gómez Cantero son las obvias (y previas a la pandemia, realmente): toda procesión debe tener previamente la aprobación de la autoridad eclesiástica competente «y se ha de llevar a cabo según la normativa litúrgica que garantice su dignidad y decoro» y, además, se debe contar con la aprobación expresa de la autoridad civil competente. En este sentido, nada nuevo bajo el sol. 

Procesiones en tiempos del Covid

Es a partir de la tercera norma establecida por Gómez Cantero donde se percibe que los tiempos han cambiado y que seguimos en mitad de una pandemia.

Así, en el tercer punto, el prelado recuerda que «en todo momento se ha de garantizar la seguridad y el cumplimiento de la normativa de distancia, protección y limpieza que las autoridades civiles y sanitarias establezcan para procesiones, traslados, romerías u otro tipo de actos de culto externo según el nivel de alerta sanitaria vigente».

Además (y aquí viene algo importante para los próximos días y meses), Gómez Cantero permite expresamente que haya procesiones extraordinarias que ya se hubieran autorizado previamente. Esto afecta de forma directa a Pasión, que el sábado 25 de septiembre podría salir a la calle para celebrar sus bodas de plata en una procesión que ya fue autorizada por el anterior obispo y que muy probablemente vuelva a poner los sentimientos a flor de piel a hermanos y devotos.

No obstante, Gómez Cantero llama a la calma de cara a las extraordinarias: si bien permite que se hagan las que ya están autorizadas, plantea que «han de evitarse de aquí en adelante hasta que no mejoren aún más las condiciones de salud pública dictadas por la autoridad sanitaria». En otras palabras: que se hagan las que hay ya en el calendario, pero de cara al futuro, tardaremos en ver nuevas procesiones extraordinarias autorizadas.

Por último, el obispo recuerda que la organización de las procesiones debe ser acorde a la normativa establecida por la autoridad sanitaria. «En este aspecto, la normativa eclesiástica acoge lo que establezca la normativa sanitaria civil«, reza el texto. 

LavozdeAlmeria

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