El respiro que ofrece estos días la Covid está llevando a que todos piensen en el final de la pandemia. Unido a ese largo tiempo de templos cerrados, de procesiones que no se pudieron celebrar, de dos años sin pasos en las calles durante la Semana Santa, ocurre que los deseos se desbordan ahora con salidas a la calle.

Desde que el día 8 de septiembre la Virgen de la Cinta saliera a las puertas de su reformado mirador, para su función y bendecir al pueblo pidiendo por el final de la pandemia, y posterior recorrido de recogida en su santuario siguiendo la tradicional procesión de los marineros, se han producido otras salidas.

La situación de la pandemia lo ha permitido ya que los índices fueron bajando y conteniéndose sus efectos. Así hemos visto en las calles de la ciudad a la Virgen de la Alegría, la de la Merced, y del Rosario dolorosa y gloriosa. El día 2 será la salida de la Virgen del Carmen y Ánimas del Purgatorio, mientras que el día 8 se espera que pueda procesionar la Inmaculada Concepción en su festividad.

Salidas que siguen los protocolos de las autoridades sanitarias, así como el decreto del Obispado de Huelva.

Ocurre que ahora hay muchos deseos de salidas procesionales, lo que de alguna forma también se está conteniendo. Se entiende que en esto es necesario una adecuada desescalada.

Las aglomeraciones y la no obligatoriedad del uso de las mascarillas está llevando a la prudencia. Lo importante sigue siendo el final de la pandemia y lo cierto es que los hasta ahora buenos datos estadísticos pues parecen que comienzan a crecer, levemente pero crecen. Así que todos muy atentos porque la salud es lo más importante.

Están ahí las Navidades y lo que se desea es que se pueda llegar a la Semana Santa sin efectos negativos, que no se tenga que lamentar una sexta ola que impida la celebración en la calle con los pasos de nuestras cofradías. Un tema abordado en el seno del Consejo de Hermandades, en la última sesión plenaria donde hay un llamamiento a la prudencia.

Así las cosas parece que lo más indicado es esperar y eso es lo que piden desde el Obispado y la junta del Consejo de Hermandades.

Sin duda habrá tiempo para ir pensando ese momento de la acción de gracias, cuando en verdad la pandemia haya remitido.

En este fin de semana me permito recordar la salida de la Virgen de la Cinta el 30 de octubre de 1918 en rogativa hasta la parroquia de San Pedro por el final de la pandemia de la Gripe. Volvió a su santuario antes de Navidades. Esperemos que el próximo año presida Ella esa acción de gracias tan deseada porque todo haya acabado.

HuelvaInformacion

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