El próximo 17 de enero se cumplirá un año desde que la alcaldesa comunista de Aguilar de la Frontera Carmen Flores decidió arbitrariamente retirar la cruz que presidía la plaza de las Descalzas para luego arrojarla a un vertedero. Tras meses de negociaciones, el portal de la diócesis de  Córdoba celebra que los aguilarenses volverán a tener una cruz.

El anuncio se produjo a raíz de la «profunda remodelación» anunciada por Antonio Maestre, concejal de obras, y que afectará a la plaza de las Descalzas y la calle Moralejo.

El trabajo continuado de la Agrupación de Cofradías de Aguilar y su consiliario Pablo Lora han visto su recompensa: una gran cruz de forja de 2 metros de altura será de nuevo «el símbolo de la fe y los cristianos» de Aguilar.

Estará ubicada en el entorno del monumento de San José y San Roque, en la misma plaza donde se encontraba la cruz retirada y donde residen las «queridas Madres Carmelitas Descalzas», en palabras de los cofrades de Aguilar.

Una nueva cruz «donde poder rezar»

Tras la solicitud de la Agrupación al Ayuntamiento y la Delegación de Cultura, la cruz ha sido incluida en un proyecto de reparación integral de la plaza del convento que permitirá ubicar la nueva cruz en la parte principal de la misma. 

Además, el proyecto inclye la colocación de un monumento en recuerdo de don Rodrigo de Varo y Antequera, fundador del convento de las Carmelitas Descalzas

 “Hemos tenido muchas reuniones tanto con las cofradías como con las autoridades para luchar por la restitución de la cruz y hemos acordado que fuera una exenta, no pegada a la pared del convento», indica el presidente de la Agrupación de Cofradías, José Cabezas.

«Ahora solo nos queda esperar el visto bueno de Cultura y que la podamos tener en la próxima Semana Santa”, añade Cabezas.

“La intención de recuperar ese símbolo religioso tiene tres grandes finalidades. Por un lado, tener un altar donde comenzar nuestra estación de penitencia y el Vía Crucis de Cuaresma como es tradicional; por otro, un lugar donde acudir las Cofradías a rezar cada Semana Santa; y por último, como homenaje y recuerdo en este 350 aniversario fundacional del convento de San José y San Roque”, explica Lora.

Los miembros de las hermandades y cofradías han apostado por un artista local para diseñar el nuevo proyecto.

Rafael Llamas ha sido el encargado de realizar la cruz de 2 metros de altura que se colocará sobre un pilar de mármol, y que hará ascender el monumento hasta los cuatro metros. El encargado de su realización será Antonio Cecilia y el basamento de piedra y mármol lo llevará a cabo la empresa local Mármoles Morillo.

La financiación de la cruz correrá por cuenta de la Agrupación de Cofradías.

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