as restauraciones patrimoniales serán una de las grandes novedades de la Semana Santa próxima, amén de otros estrenos que llevan dos años de espera para verse en las calles. Esa labor de recuperación de los tesoros artísticos de las cofradías no están exento de riesgos a la hora de encargar y de acometerse los trabajos por parte de los artesanos especializados, que en este campo también tienen una línea de negocio con el mundo de las cofradías.

A las intervenciones ya presentadas o en marcha como el manto de La Soledad, el techo del palio del Desconsuelo o el nuevo paso, en su primera fase, de la hermandad de Loreto, se suma el avance en la restauración y dorado del singular paso del Señor de la Flagelación. 

Estas andas, talladas en 1945 por José Ovando, se encuentran entre las más de mayores dimensiones de la Semana Santa jerezana e inspiradas en el paso del Señor del Silencio de la cofradía de la Amargura de Sevilla. Tras años de discusiones en la hermandad sobre si restaurar el paso actual o realizar otro, finalmente se decidió la primera opción. Estos trabajos alcanzan su segunda fase y está previsto que para la Semana Santa de 2022 se vean restauradas las dos mitades de los costeros, así como todas las cartelas. 

La restauración del paso será integral, buscando la unificación de todo el conjunto. En la primera fase se creó una nueva parihuela a la que se le añadió una trabajadera más, pasando a tener 10 en lugar de las 9 que tenía. Además, se aligeró de peso por su diseño y usando materiales diversos. El trabajo en el dorado, ya en la siguiente fase, ha consistido en la  eliminación total del oro antiguo, se ha tratado la madera con productos contra los xilófagos, se ha estucado, lijado, embolado y dorado con pan de oro. Los trabajos los está realizando Daniel Sánchez Vázquez, en la localidad de Isla Cristina, artesano que también restauró el paso de la Hermandad de los Judíos.

LaVozdelSur

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