Sevilla vivió la noche del Sábado la primera de las cinco procesiones extraordinarias previstas para este recién estrenado otoño. Las calles del centenario barrio del Cerro del Águila vibraron durante las más de nueve horas que estuvo en la calle su patrona. El paso de palio de Nuestra Señora de los Dolores entró a las 4:10, más de dos horas y media después del horario oficial anunciado por la hermandad. Desde los primeros metros de la procesión ya se intuía que los horarios anunciados no se cumplirían.

La Virgen de los Dolores tardó una eternidad en llegar a la calle Juan Castillo Sánchez, que fue una de las más adornadas del recorrido, con alfombra de sal incluida. Desde la calle Diamantino García Acosta hasta este punto fue llevada por las cuadrillas de costaleros del Señor de la Humildad y del Cristo del Desamparo Abandono, recreándose en cada centímetro, dando pasos hacia atrás, con algunas ‘levatás’ a pulso y meciendo con gusto a su Virgen de los Dolores en cada ‘chicotá’.

Cuando la procesión no había llegado a su ecuador ya acumulaba más de una hora de retraso. División de opiniones sobre esta cuestión. Hubo quienes se quejaron por tener que esperar en torno a dos horas, a pies quietos, la llegada del paso; otros, en cambio, defendían que era algo normal, después de tres años sin salir bajo palio, y que su barrio merecía tener su Virgen en las calles cuantas horas fuesen necesarias.

Las autoridades civiles y eclesiásticas no se pronuncian al respecto. Estas horas de más suelen quedar en algo anecdótico, aunque cuando son desmedidas tienden a deslucir los cortejos y a aburrir a quienes los esperan. Quedan cuatro procesiones extraordinarias más, en el lapso de un mes, a las que hay que sumar las habituales procesiones de hermandades de Gloria y otros actos fuera del ámbito cofrade.

Otro debate que surge en estas ocasiones es si los pasos pueden andar cuando una densa multitud se agolpa en la delantera. En este caso el paso avanzaba sin grandes dificultades, dentro de una bulla propia de este tipo de procesiones de carácter extraordinario. Los cangrejeros colaboraban para que el paso avanzase, siendo el capataz y los costaleros quienes marcaban el ritmo. Tampoco el cortejo, formado por más de 400 personas, tuvo que ver en este desajuste.

La Policía Local, junto con el voluntariado de Protección Civil, activó durante toda la procesión un dispositivo especial de seguridad, en coordinación con el Distrito Cerro-Amate. Sólo hubo que destacar la asistencia a una señora que sufrió un desvanecimiento en calle Afán de Ribera, teniendo que ser atendido su marido por una crisis de ansiedad. La empresa municipal de limpieza, Lipasam, realizó un seguimiento con el equipo de eventos compuesto por barredora y motocarros de repaso. Hubo cortes de tráfico hasta pasadas las 4:00.

Fueron miles los sevillanos que utilizaron la Línea 1 del Metro de Sevilla para llegar al Cerro del Águila, evitando problemas de aparcamiento. Es un transporte puntual, rápido, cómodo y asequible a cualquier bolsillo. La estación La Plata eran un continuo entrar y salir de usuarios. El barrio también se fue llenando de las motos eléctricas de alquiler. Cabe recordar que no hubo servicio de taxi, debido a la huelga anunciada para todo el fin de semana.

En redes sociales, los términos #Dolores, #Virgen y #TDSCofrade fueron tendencia durante toda la tarde, noche y madrugada. Una de las cuentas más activas de esta red social fue la de la propia Hermandad de los Dolores (@DoloresdelCerro), con más de una treintena de tuits propios, alternando fotografías y vídeos para ayudar a ubicar el paso de palio durante todo el recorrido.

Fuente DiariodeSevilla

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