La imagen de María Santísima de Gracia y Amparo, Dolorosa titular de la Hermandad de Los Javieres, amaneció este miércoles presidiendo el altar mayor de la parroquia de Omnium Sanctorum, en el corazón mismo de la calle Feria, donde tiene su sede canónica la cofradía del Martes Santo.

El motivo era la celebración del 75º aniversario de su bendición, que tuvo como acto central la misa de acción de gracias que este mismo miércoles, día 20 de enero, presidió en el citado templo el párroco Pedro Juan de Dios Álvarez Barrera. En principio, estaba previsto que la misa diera comienzo a las 20:00 horas, pero ante las restricciones sanitarias provocadas por la pandemia del coronavirus se adelantó su inicio treinta minutos, a las 19:30 horas, estando limitado el aforo al 30% (75 personas) de la capacidad de la iglesia. Tanto la veneración extraordinaria como la misa de acción de gracias se pudieron seguir en directo a través del canal de youtube de la corporación.

Hasta poco antes de esa hora, las 19:30, estuvo expuesta a veneración de los fieles la Virgen de Gracia y Amparo, que permaneció así en doble turno de mañana (hasta las 13:30 horas) y tarde (desde las 17:00). Para la ocasión, la Dolorosa de Los Javieres estrenó un tocado de tul de seda bordado en hojilla de plata que ha sido regalado por un grupo de hermanos. Saya azul noche de salida bordada en oro por el taller Sosa&Medrano, donada por el Grupo Joven de la corporación, y manto negro del taller de hermanas. Por último, el exorno floral, realizado por Floristería Ramitos, se compuso de anthurium rosa, delphinium celeste y azucenas.

Un poco de historia

Plano medio de la Dolorosa de Los Javieres
Plano medio de la Dolorosa de Los Javieres / @HdadJavieres

El rvdo. padre José Luis Díez S.J. encargó a Fernández-Andes la realización de la Virgen -en detalle junto a estas líneas-,  según contrato firmado el 25 de agosto de 1945, labrada en madera de pino, ofrece un aspecto adolescente, presentando la cara una suave óvalo con facciones de gran ternura, delicadeza y fragilidad. La mirada es frontal y hacia abajo, a través de unos ojos a medio entornar, bajo cejas curvadas suavemente. Por sus mejillas se deslizan cinco lágrimas, la boca se muestra entreabierta pudiéndose apreciar los dientes superiores.

En el año de 1965, el año de las Misiones Generales en Sevilla, la Virgen de Gracia y Amparo fue trasladada a la barriada de Los Pajaritos, adonde fue portada a hombros de sus hermanos. Presidió el cruce de las calles Azor y Estornino.

Salió en estación de penitencia a los pies del Crucificado de Las Almas, en modo «Stabat Mater», en el Martes Santo del año 1969 y, desde 1980, lo hace en su paso de palio.

Durante los años de existencia de la talla, sólo ha sufrido una restauración realizada por Manuel Ramos Corona, que retalló boca y entrecejo, volviéndola a encarnar, igualmente ejecuta nuevo candelero, en 1992. En el 2015, la restauradora Esperanza Fernández, realiza labores de limpieza y conservación.

CadenaSer

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