Lanjarón se prepara para festejar a su patrona la Santísima Virgen del Rosario con un triduo y una fiesta al final los días 6, 7, 8 y 9 de octubre. El primer día habrá en la iglesia el rezo del santo rosario a las seis y media de la tarde y después una misa en memoria de los hermanos difuntos y fallecidos por la pandemia. El segundo día habrá rezo del santo rosario y eucaristía ofrecida a los matrimonios. El tercer día habrá también rezo del santo rosario y eucaristía por los jóvenes. Y por último, el día 9 a las siete de la tarde comenzará la misa amenizada por el ‘El Trío Aglae’ de Lanjarón. Parecer ser que no habrá procesión por el coronavirus. Los actos religiosos serán oficiados por el sacerdote Antonio Jesús Heredia y el diácono permanente Joaquín Gálvez. El pasado año la procesión de la patrona de Lanjarón fue suspendida por el coronavirus.

De la tradicional alborada a media noche se encargó solo, para evitar aglomeraciones, el cantante y músico local Rafael ‘Machaco’. Cantares impregnados de ternura. A algunas personas se les anegó el alma durante la alborada escuchando desde sus casas viejos cánticos y rezos con el acompañamiento de un acordeón. La hermana mayor de la Hermandad de la Virgen del Rosario de Lanjarón es María Isabel Jiménez Cabrera. Esta estupenda mujer y su amiga la entrañable y admirable vocal de la hermandad, Isabel Moreno, han confeccionado mascarillas para, y con su venta a tres euros la unidad, recaudar fondos para comprar flores para la imagen de la Santísima Virgen del Rosario. La famosa Banda de Música de Lanjarón, dirigida por el magistral Javier Giner Gutiérrez, realizará unos pasacalles el día 9 de octubre por gentileza del Ayuntamiento, presidido por Eric Escobedo. Este año la imagen de la Santísima Virgen del Rosario estrenará un manto de capilla realizado por las Hermanas del Rosario. Este año no se cobran los recibos anuales a los hermanos y hermanas de esta Hermandad. Eso sí, se admiten donativos para las flores.

Hace unos años, Transito Cabrera (ya fallecida), decía que en su casa todos eran muy devotos de la Virgen del Rosario. Según esta buena y devota mujer, la Virgen le hizo un milagro a su recordado marido, Antonio Jiménez (ya fallecido). «En la posguerra, él estaba de soldado en Punta Paloma (Cádiz). Un día dispuso venir a la procesión en un camión mal conducido. En el vehículo iban más personas. El camión volcó. Y mientras daba vueltas el vehículo mi marido le prometió a la Virgen del Rosario, que si no le pasaba nada, esa tarde la llevaría a hombros durante toda procesión. Nadie podía llevarla durante todo el trayecto, porque la imagen pesa mucho. Y no le pasó nada, mientras que los demás compañeros salieron heridos. Mi marido cumplió su promesa a raja tabla», recordaba esta buena y recordada mujer.

Según Transito, «cuando pasó aquello, mi marido se hizo hermano de la Hermandad de la Virgen del Rosario. Recuerdo, que para obtener fondos para la fiesta, salía él y otros pidiendo con unos estandartes y rezando una salve en cada una de las puertas de las casas donde había fallecido alguien. Mi marido, consiguió que sus amigos formaran parte de la hermandad y ofreció todos los años una fanega de trigo para hacer buñuelos para la fiesta. Luego le compraron muchas cosas a la imagen. Cuando mi marido murió, el más pequeño de mis hijos, mi Jesús, siguió sus pasos. Además, mi hija, Maribel, es también muy devota de la Hermandad de la Virgen del Rosario», terminó diciendo.

La palabra rosario viene a significar corona de rosas. La celebración de la festividad de la Virgen del Rosario el día 7 de octubre se remonta en la iglesia católica al año 1572. Fue establecida dentro de la liturgia por el Papa dominico San Pío V. Su sucesor Gregorio XIII, contribuyó a la difusión de la fiesta al instituirla en aquellas parroquias que poseían cofradía. Clemente XI extendería la fiesta a toda la iglesia universal en 1716. Las celebraciones se fijaron en el calendario eclesiástico el primer domingo de octubre, pero finalmente quedó establecida el día 7 del mismo mes. La tradición del rosario nace, según testimonia la iglesia, al aparecerse la Virgen a Santo Domingo de Guzmán en 1208. Le enseñó a rezar el rosario, le invitó a propagar esta devoción y a que la utilizara para la conversión de los pecadores. Domingo de Guzmán fue el fundador de la Orden de los Dominicos. Cuando sucedió el milagro de la aparición se encontraba en el sur de Francia luchando contra la herejía albigense.

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