La polémica del recorrido oficial implementado en 2019 por la Agrupación de Cofradías continúa tras la celebración de la Semana Santa de este año que sigue sin convencer ni a usuarios de abonos y sillas ni a las numerosas cofradías que forman parte del ente agrupacional.

Tomás Sánchez de los Ríos, en representación de un grupo de cofrades malagueños, ha presentado en la secretaría de la institución, este pasado miércoles día 27 de abril una nueva propuesta para el recorrido oficial bajo el título «Proyecto Reconciliación. Propuesta de recuperación y organización del tradicional Recorrido Oficial de la Semana Santa de Málaga».

Este borrador pretende consensuar una alternativa al actual recorrido recuperando el anterior a 2019 poniendo sobre la mesa mejoras desde el punto de vista de la seguridad ciudadana así como en el uso de sillas y tribunas, y en especial, haciendo hincapié en la Alameda como gran protagonista y canalizadora de más aforo donde contemplar las procesiones.

Texto íntegro de la propuesta presentada:

INTRODUCCION

Una vez comprobada la realidad del Recorrido Oficial (RO) en el año 2022 casi en la totalidad de sus  jornadas, salvo la excepción de algunas corporaciones del Martes Santo, podemos tener una idea aproximada, en base a datos concretos de las luces y sombras de este cambio histórico que tuvo lugar en 2019, cercenado por los 2 años de pandemia.  

En el análisis del RO hay que tener en cuenta diversos factores, todos ellos importantes, que de una u otra manera suman al total de la celebración pública que son las procesiones de Semana Santa, la cual se desenvuelve en un entorno del centro urbano y barrios adyacentes, en una ciudad que hay que compartir con el resto de la ciudadanía.

FACTORES DE ANÁLISIS.

1.- RO con un aforo de más de 20 mil localidades (o más), todas sentadas en sillas a pie de calle o en tribunas, cuya «titularidad pertenece» a unas 4-5 mil personas. Estos datos varían según las fuentes o los medios, por lo que sería conveniente que fuesen públicos y oficiales, tanto el número de sillas, y el número de titulares de las mismas. La trasparencia existente en los precios debe trasladarse asimismo a estos datos, ya que se evitarían rumores, exageraciones, etc. que no benefician a la Agrupación.

2.- 41 hermandades que procesionan por un recorrido común, por la que reciben un importe económico por reparto de beneficios en el alquiler de esas sillas.

3.- Más de 50 mil hermanos de cuota que no poseen abonos de sillas y que ven las procesiones en zonas del RO tras las sillas o en el resto de calles de la ciudad.

4.- Una cantidad indeterminada de malagueños, turistas, visitantes, etc. que se acercan al centro de la ciudad a ver las procesiones, con horas punta en jornadas y momentos concretos.

5.- Una necesaria seguridad inherente al RO, que hay que armonizar con la instalación de equipos de TV para las retransmisiones, fácil acceso de servicios de urgencias, etc. 

6.- Las novedades de la incorporación de una segunda puerta para la estaciones en la Catedral, (con la adaptación de la rampa pertinente), la recuperación urbana de la Alameda tras unos años de obras, y la reordenación, en parte, de la Rotonda del Marqués de Larios con la reubicación del monumento, que ya no está en eje con la calle.  

7.- Habría muchos más elementos a tener en cuenta, como la proporción de tiempo que un cortejo está en zona acotada y en zona libre, los criterios futuros para el aforamiento o directamente imposibilidad de permanencia de público en calles concretas, los criterios de actuación de los empleados de la Agrupación, su formación específica en seguridad y trato con el público o conocimiento de idiomas, la relación con la Policía Local o Nacional, la creación de un CECOP etc.

8.- Por otro lado, hay cuestiones sociales a tener en cuenta para las décadas venideras como el perfil del abonado, los cambios en los gustos sociales, la calidad de las retransmisiones, la aparición de otro tipo de público dispuesto a abonar un asiento por menos días o incluso por menos de una jornada, la oferta de sillas a través de los hoteles, etc.

LUCES DEL RECORRIDO DE 2022

1.- Las cuestiones estéticas del mobiliario y atrezzo del RO las dejamos aparte en este borrador, ya que siempre tienen margen de mejora y de opinión.   Hay datos fácilmente comprobables, como por ejemplo el tamaño actual de la tribuna principal, que es más proporcionado y no genera sensación de gigantismo ni desproporción. 

2.- Mayor visión en algunas zonas de sillas. La eliminación de las tribunas de la Alameda permite una mejor visión desde la distancia tras las sillas. Ello obviamente contrasta con las zonas opacas de visión, como el lado sur de la plaza de la Marina o la casi imposible visión desde las bocacalles de Larios.

3.- El uso de dos puertas en la Catedral y el acto en la plaza del Obispo.

SOMBRAS DEL RECORRIDO DE 2022

1.- Mayor dificultad de movimiento o acceso al RO desde distintos puntos de la ciudad, tanto para los abonados como para el público libre o para los simples viandantes.

Al crearse dos bolsas de público cerradas por todos los lados motivadas por las excesivas curvas del RO se genera un efecto de laberinto o más aún de colapso. Ello se verifica en horas puntas, teniendo en cuenta que en todo momento habrá público inexperto o simplemente que no le interese el conocimiento de esta realidad y que solo baja al centro a pasear y ver el ambiente o que se encuentra en este espacio por otros motivos. 

2.- Entrada y salida del RO. Hay una parte del público que bien se posiciona tras la zona de sillas o busca las procesiones a la entrada o salida de la zona acotada si no las ha podido ver previamente, y antes de que se vayan para sus respectivas sedes. El actual recorrido acerca en demasía entrada y salida, aumentando la posibilidad de que se generen tapones y masificaciones. 

Para colmo, la zona de separación entre entrada y salida del RO ha sido topada en gran proporción por las terrazas de los negocios de restauración, que distorsionan sobremanera y casi imposibilita el fácil movimiento. Esto es lo ocurre en parte de las calles Granada, Calderería, Molina Lario o en las plazas del Carbón y del Siglo.

3.- Duración excesiva del tiempo en que una hermandad está dentro del RO. Supera las 2 horas (sin contar posibles parones) a lo que hay que añadir la dificultad inherente al acceso o salida del RO o incluso la estación en la Catedral. Así puede ocurrir el caso de que un familiar no pueda acercarse a un menor durante más de 3 horas. Ello genera una sensación negativa tanto del menor como de la familia, hecho que va en detrimento de futuras participaciones de pequeños en los cortejos.

4.- Sensación de laberinto y no avance dentro del RO, a lo que hay que unir la contaminación musical en algunas zonas concretas donde se topan los sonidos de distintas bandas de música o cornetas y tambores. El caso más hiriente es la curva de Larios hacia Martínez, y justo al lado, la Rotonda del Marques.

5.- Creación de un «backstage» en la plaza de la Marina para las hermandades que regresan por este entorno tras la Estación en la Catedral.

6.- «Contaminación» del ambiente de recogimiento en el interior de la Catedral, al ser finalización del RO.

7.- Ausencia de un ritmo uniforme debido a las 5 curvas del actual RO. Ello genera que muchos metros del mismo se realizan sin música y hayan de hacerse a tambor para recuperar el tiempo invertido en las maniobras previas.    

8.- Posibilidad de generación de más parones y atrasos debido a la cercanía de la entrada y salida del RO y la dificultad de recuperar tiempo dentro del mismo. Ello se ha verificado en las recogidas sumamente tardías de algunas corporaciones.

9.- Generación de efectos negativos colaterales en otras calles libres de RO, como el entorno Especería-Cisneros, calles casi imposibles de transitar a ciertas horas.

10.- Disminución de la proporción del tiempo acotado/libre que está un cortejo en la calle. Si, por ejemplo una hermandad de 7 horas estaba anteriormente 75 minutos en el RO, en la actualidad este tiempo se eleva a más de 2 horas, sin contar los atascos previos de los efectos colaterales. Así, dismimuye el tiempo de cercanía de un cortejo al gran público, en especial a los niños.

11.- Posible sensación de incomodad para el público no abonado, circunstancia que con el paso de los años puede generar desinterés, desafección o síntomas similares, a lo que se le une la comodidad de ver las retransmisiones televisivas.

12.- Con respecto al trazado del actual RO, no tiene ningún margen de mejora. La única opción de variación del mismo es doble:

a.- Recortar el mismo, entrando en la Alameda por  Puerta del Mar.

b.- Ampliar el mismo, entrando en la Alameda por Ordóñez.

Ambas opciones son igual de negativas. La primera incide en los problemas inherentes al actual recorrido pero pierde un importante aforo y sobre todo anula prácticamente la Alameda, condenándola a un uso ridículo de 1/3 de la misma.

Asimismo, la opción de ampliar hasta Ordóñez se antoja un sinsentido que aumentaría el RO en más de 2 horas 30 minutos, con la aparición de una sexta curva, la de 180 grados de entrada en la Alameda, y colapsaría aún más el eje norte-sur para espectadores y público en general, al no existir una conexión interna similar a la del parking Marina.

Eso sí, otra opción a analizar para el futuro es cómo se podría habilitar la salida de la boca de metro de la Alameda como uso peatonal durante las procesiones y su combinación con su uso de medio de transporte.

SOLUCIÓN DE FUTURO

Ante este balance de luces y sombras, donde las segundas son mucho más que las primeras, y donde hemos dejado aparte factores históricos, antropológicos, de imaginario generacional, de herencia histórica, de sentido de salvaguarda heredado, etc.   proponemos aprovechar la experiencia de los años 2019 y 2022 y aplicarla al RO del año 2018.

1.- Así, nos permitimos afirmar en base a datos empíricos que el RO antiguo no está para nada agotado ni superado, y que tiene un gran margen de mejora, manteniendo o con leves matices variando su trazado histórico. 

2.- Así, proponemos la recuperación del antiguo RO, cuyo trazado es menos nocivo para las hermandades que vienen del Perchel Sur, y para algunas del centro que en la actualidad tienen la sensación de dar vueltas sin sentido sobre su propio eje. El tiempo de zona acotada sería mucho menor, y la existencia de un eje en forma de L sería mucho más permeable y seguro para cortejos y para el público en general.  Todo ello hay que mejorarlo con una información «machacona» del uso del parking subterráneo para poder cruzar la Alameda o Larios en su parte inferior.

3.- Mantenimiento de la visibilidad tras las sillas de la Alameda, que así pueda ser usada en toda su extensión, desde el Puente de Tetuán hasta la Rotonda del Marqués, recuperando su esencia popular, donde comparte protagonismo las sillas, el público libre o los puestos de venta ambulante.

4.- Mantenimiento de las 2 puertas para el acceso de los cortejos en la Catedral. Así, las estaciones se podrían realizar en los dos sentidos (sur-norte como actualmente, o en algún caso norte-sur, según convenga a cada corporación). Además, la distinción del ambiente Catedral con el oficial generaría un ambiente más propicio, y sobre todo permitiría mayores combinaciones para poder realizar una Estación completa por el trascoro.

En este 2022 ha habido una desigual afluencia de público según las jornadas, estando la Catedral en alguna ocasión casi vacía. Creo que hay que analizar este fenómeno, y sobre todo clarificar y unificar el recorrido de las hermandades dentro de las naves catedralicias, y aportar más información sobre las formas de acceso y salida del templo para el público, además del aforo concreto en el interior, que lógicamente será mucho mayor en el caso de que se use el trascoro, pudiéndose asimismo hacer una estación conjunta de toda la corporación y no en partes, como actualmente en muchos casos.

Incluso podrían valorarse otras opciones como el pago de una entrada simbólica que podría destinarse a sufragar los gastos generados por las propias hermandades y regularía el aforo y su acceso.

5.- El tema estrella es, en algún caso, si podría recaudarse la misma cantidad económica que luego es repartida en parte por las hermandades, con la recuperación del antiguo RO.

Consideramos que una mejor gestión del espacio libre en la Alameda, con la ampliación del  número de sillas (en dos niveles de altura) podría suplir en parte el aforo perdido con la supresión de la inhóspita Pz. de la Marina. Así, la Alameda podría suplir esos aforos perdidos pero seguiría siendo un espacio de buena visión para el público libre.

Por otro lado, el modelo de tribuna oficial actual se puede girar de sentido sur a este, dejando espacios diáfanos para posibles urgencias de lluvia o seguridad en la parte sur de la Pz. de la Constitución.

Además, el regreso del antiguo RO recuperaría para las sillas el tramo comprendido desde calle Granada hasta la plaza del Carbón. Ello iría asimismo en beneficio de mejorar el ambiente de este entorno, colmado actualmente de terrazas de negocios de restauración.

6.- Caso de una pérdida de aforo, estos ingresos se podrían solventar con una gestión más moderna y acorde con los tiempos de las localidades que quedan libres. Así, por ejemplo se han de ofrecer nuevos productos (pensando en el mercado nacional o internacional, de visitantes que quizá estén unos pocos días en Málaga o que no quieran estar muchas horas sentados en sillas) Así, una rotación por días, jornadas o medias jornadas puede generar mayores ingresos en una sola silla.

7.- Con respecto a esa posible pérdida de aforo al regresar al antiguo RO, ésta ha de ser aliviada con una quita proporcional de abonos, en especial a los abonados que atesoran gran cantidad de los mismos. En ello habrá que hacer un ejercicio de generosidad y explicación de la búsqueda del bien común.     

8.- Otra posible fuente de financiación puede ser la colocación de publicidad en la zona acotada, siempre dentro del contexto religioso, con especial implicación de las cadenas hoteleras que se benefician de las procesiones, restauración, etc. 

9.- Por tanto, se puede afirmar que volviendo al antiguo RO y con una gestión moderna y con visión comercial, incluida la actualización de precios y a la espera de la hipotética jornada del Sábado Santo, se puede recaudar el mismo montante económico que con el antiguo RO.

A MODO DE CONCLUSIÓN.

Por tanto, y a modo de resumen, este borrador sugiere el regreso del antiguo RO, mejorado, actualizado y renovado, con el uso de 2 puertas para la Catedral (en ambos sentidos) con una Alameda con más aforo, pero igual de diáfana y sin tribunas o con algunas en su principio o final, y con una gestión que mantenga lo recaudado sin generar efectos colaterales negativos en el resto de cofrades de cuota y ciudadanía en general.

Obviamente este borrador es un informe general que necesita valoraciones pormenorizadas posteriores, por parte de profesionales independientes en la gestión de eventos en la vía pública, técnicos en comunicación, desarrollo de mapas, expertos en seguridad y el marketing, redes sociales, etc. así como la lógica opinión de todas las hermandades implicadas, siempre con una visión general del bien común de la Semana Santa de Málaga y la implicación de las futuras generaciones en la gran celebración pública de la Pasión, Muerte y Resurrección. 

Se presente este borrador con espíritu cristiano de servicios constructivo y con ánimo de colaborar con la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga, institución Centenaria a la que todos los cofrades nos enorgullece formar parte.

Firmado. Tomás Sánchez de los Ríos.

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