Rosario de Cádiz: 25 años de unión y trabajo

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Rosario de Cádiz está de aniversario. Justo este viernes se cumplen 25 años del inicio de esta formación que se fundó el 7 de mayo de 1996 como agrupación de la hermandad de Humildad y Paciencia. En 1998 se separó de la cofradía gaditana del Domingo de Ramos y, con los mismos componentes, pasó a llamarse banda de cornetas y tambores Nuestra Señora del Rosario de Cádiz. Ese fue el germen de una formación que se ha convertido en un referente en toda Andalucía.

Desde aquel año, la agrupación ha crecido de forma sorprendente. En sus inicios acompañó en Cádiz a Humildad y hasta a tres cofradías más, La Palma, Columna y Cigarreras. Ya como Rosario, la Archicofradía de Columna fue precisamente la primera de la capital en contar con ellos. Después le siguieron de nuevo La Palma, Ecce-Homo, Las Penas, Sentencia o Despojado. En 2016 se marca un antes y un después. Su prestigio y buen hacer le valían para cerrar nada menos que su primera presencia en la Semana Santa de Sevilla para acompañar al Cristo de la Sed. Así, el Miércoles Santo de 2017 se convertía en la primera banda de música de Cádiz en tocar detrás de un misterio sevillano, al menos en los últimos veinticinco años. En su haber, la formación cuenta con cinco trabajos discográficos: De tu humildad un Rosario, En nuestros Corazones, Sentirse Rosario, Eternidad y Devoción. Cinco discos en los que se da buena muestra de la progresión de este grupo en el que principalmente, la clave del éxito, ha sido el trabajo.

José Antonio Cruz, director, y Christian Ponce, tesorero, conocen bien esta historia de evolución y esfuerzo que tan buenos resultados ha dado. Ambos son componentes desde el inicio de Rosario de Cádiz. Cruz recuerda que «los comienzos fueron complicados pero todo salió para adelante gracias a los que estábamos. La mayoría llegábamos de otras formaciones y sabíamos tocar instrumentos, de los 70 u 80 componentes que éramos entonces. El primer día, cuando nos dieron los instrumentos, nos fuimos a la Punta y ya montamos la Marcha Real con nuestro amigo Sergio Larrinaga…».

Christian tenía sólo once años cuando empezó la banda. «La verdad es que prácticamente llevo toda una vida. Allí he pasado todas mis etapas desde que era un niño, a la adolescencia, hasta ahora que ya me he casado tengo a mi hijo. Mis mejores amistades y relaciones han girado en torno a la banda… El primer día lo recuerdo muy lejano y muy bonito. Lo que empezó como un hobby luego fue teniendo cada vez miras más altas y un espejo en el que mirarse, que es Sevilla».

La progresión y trayectoria de la formación no habría sido posible sin varios factores. «La clave ha sido la humildad, siempre, y mucho trabajo, desde el primer día hasta ahora. Ensayando todos los días de la semana… y también que hay mucha unión entre los componentes. La banda nos ha dado muchos amigos y se ha formado como una familia», explica José Antonio. «Lo más importante que tiene esta banda y le ha dado esa progresión es una buena base que la asentó Pedro Márquez desde los inicios. Una disciplina que nos inculcó. El compromiso del trabajo constante… y todos los que han ido incorporándose han sabido absorber esa mentalidad y esa filosofía de la banda», asegura Christian. El tesorero de Rosario de Cádiz incide además en que «algo que me ha transmitido siempre mi banda es la progresión. No ha habido un año en el que no se haya mejorado en algo. Ha sido un camino lento pero ascendente. Entonces, es cierto que lo ves que estás creciendo… Llega un momento, un punto de inflexión en el que te das cuenta de que la banda empieza a ser reconocida».

Recuerdos

Son muchas las vivencias y buenos momentos. Pero de entre todos ellos, Cruz destaca «el que pisamos Sevilla con La Sed. La cara de los componentes en la salida… eso lo tenemos la mayoría guardado en nuestro corazón para el resto de la vida. Fue tocar el techo. se cumplieron muchas ilusiones… A nosotros nos gusta la Semana Santa de Cádiz pero la de Sevilla es lo más grande. No lo esperábamos. Nadie nos imaginábamos ese momento».

Por su parte, Christian Ponce se acuerda de «la presentación de la banda de Humildad y Paciencia en San Agustín en febrero del 97. La primera vez que me vestí de uniforme, con 12 años. Fue súper emocionante… y otro momento, la salida en Sevilla, con los mismos nervios que cuando tenía 12 años. El momento ese fue único y los que tuvimos la suerte de vivirlo somos unos privilegiados».

En cuanto a uno de los trabajos discográficos, José Antonio elige Eternidad porque «fue el boom de la banda. Hay muchos temas que gustan que le ha gustado a la gente cofrade, pero este fue el granito que dijimos aquí estamos» y Christian se queda con una marcha, «Rosario fue una de las primeras que se nos compuso como propia y define nuestro estilo mucho».

Pedro Márquez: «Tuve la suerte de rodearme de personas a las que les encantaba la banda y vivían para ello»

Pedro Márquez, presidente de la Asociación Musical Nuestra Señora del Rosario, también formó parte del inicio de la banda. «Todo surgió por una idea mía y de Larry (Sergio Larrinaga) y también intervino Manuel Bernal. Me reuní de personas a las que les encantaba la banda y la Semana Santa. Me rodeé de gente que vivían por eso y hace 25 años no era nada fácil. Hoy en día yo no me siento responsable porque hay muchísima gente trabajando y gestionando pero sí que tuve la suerte de iniciarlo con pocos recursos y con gente muy entregada.

En cuanto a lo que ha marcado a la formación, Márquez asegura que «sin duda las personas que llevan tantos años. Son muchas personas en un mismo colectivo. Tengo gente que para mí que son como hermanos». Márquez sostiene que cuando empezaron la intención no era ni mucho menos ser una banda tan grande y afamada. «Pero poco a poco fuimos cumpliendo objetivos, grabando discos y la banda era conocida a nivel nacional… Entrar en Sevilla era cuestión de tiempo. Para mí a nivel de importancia, el momento sería cómo remontamos después de salir de una cofradía, irnos fuera de Cádiz, sin recursos y seguir con vida y manteniendo la ilusión. Eso ha sido lo más dificil. No teníamos apoyo de nadie. Sólo de los padres y los pocos mayores que había.. Ahora todo es muy bonito y fácil pero llegar aquí ha costado mucho pero a la vez ha gustado llegar. Y lo más importante también han sido todos los componentes porque cada uno en su fecha y año han dejado su granito».

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