San Pablo no saldrá este año en procesión por las calles de Écija

La prevención ante la situación sanitaria en plena sexta ola de la pandemia, ha llevado a tomar la decisión de no celebrar la tradicional salida procesional del patrón de Écija, San Pablo, el próximo martes 25 de enero como es tradicional.

Desde el ayuntamiento de la ciudad se ha señalado que la decisión se ha adoptado de manera consensuada con la Parroquia de Santa María, y el motivo principal ha sido la rápida propagación de la variante Ómicron del COVID-19, que puede suponer un riesgo para los responsables de dirigir el paso “son pocas personas las que irían debajo del paso pero manifiestan un cierto temor ante la facilidad de trasmisión de este virus”, ha apuntado la portavoz del Gobierno Local, Rosa Pardal.

Este será el tercer año consecutivo en el que el patrón de Écija no procesiona por las calles de la ciudad: en 2020 la lluvia lo impidió y un año después el motivo fue la pandemia.

Aunque no se desarrolle la procesión, el resto de actos vinculados a esta celebración se llevarán a cabo en la Iglesia de Santo Domingo el 25 de enero a partir de las 17.00 horas con la celebración de la misa, la lectura en castellano antiguo del milagro de curación que se atribuye al Apóstol, y la posterior renovación del voto perpetuo que se adquirió en el siglo XV, del acompañamiento de la imagen en procesión de la corporación municipal, cada 25 de enero.

Milagro de San Pablo

La tradición cuenta que el 20 de febrero de 1436, San Pablo se presentó ante el joven Antón de Arjona en su habitación que se ubicaría donde hoy se encuentra la Iglesia de la Victoria. La aparición del Apóstol tenía como fin advertir de los vicios y pecados que se estaban cometiendo a nivel local contra Dios, los cuales, si no eran corregidos, serían castigados con una epidemia de peste. Como muestra de la veracidad de sus palabras, así como de su presencia ante el joven ecijano, San Pablo anudó los dedos de Antón, siendo imposible separarlos y le encomendó que se organizara una procesión en la que deberían de participar los máximos representantes de la ciudad, civiles y religiosos, así como la población en general. La procesión debería de tener como destino el convento de San Pablo y Santo Domingo.
Una vez organizada y realizada la procesión, en dicho convento se ofició una misa y a continuación el joven Antón Arjona paso su mano frente a una cruz y sus desde se volvieron a separar ante la vista de todos los presentes, pasando a considerarse como el milagro de San Pablo.

En recuerdo de aquel milagro, la corporación municipal realizó un voto perpetuo de acompañar cada 25 de enero a la imagen de San Pablo en procesión por la ciudad.
Patrón de Écija

u Santidad Urbano VIII expidió una bula papal en 1643 en la que proclamaba a San Pablo como patrón canónico de Écija, algo que se hizo público en la ciudad hasta el 11 de enero de 1644. En 1963, Écija acogía la celebración de los actos conmemorativos del XIX centenario de la llegada a España de San Pablo.

La imagen de San Pablo recibe culto en la Iglesia de Santa Bárbara, perteneciente a la Parroquia de Santa María. Entre 2009 y 2010 fue restaurada por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico.

EcijaWeb

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