El calendario atestigua que faltan menos de cuatro meses para la celebración de la Semana Santa de este nuevo año. La cuenta atrás ha comenzado para los miles de cofrades de las diferentes hermandades de las nueve provincias de Castilla y León en un contexto pandémico marcado por la explosión de nuevos contagios que ha provocado la variante ómicrom. Aunque todavía faltan bastantes semanas para la Pasión, lo cierto es que los sentimientos de desazón y preocupación ya están aflorando entre los cofrades, temerosos de que la alta incidencia del virus vuelva a perjudicar a las procesiones e impida su celebración, repitiéndose el desolador panorama que se vivió en las primaveras de 2020 y 2021, cuando las procesiones no pudieron salir a las calles por culpa de la pandemia.

Los temores de que vuelva a repetirse una nueva suspensión ya son visibles. Pese a ello «las cofradías estamos trabajando en el día a día, pensando en que esta situación mejorará y podremos celebrar nuestras procesiones», señala el presidente de la Junta de Semana Santa de Salamanca, Francisco Hernández Mateo. «Es cierto que hay preocupación y temor, pero estamos esperanzados en que esta situación va a cambiar y a mejorar, porque todo parece indicar que de aquí a abril habrán bajado mucho los contagios… Por eso seguimos trabajando y las cofradías estamos haciendo nuestras actividades, pensando siempre en que este año sí podremos salir». El presidente de la Junta de Semana Santa está convencido de que la variante ómicron «habrá acabado para abril y sí tendremos procesiones», tanto en Salamanca como en el resto de provincias de Castilla y León, pero no oculta que «hay preocupación en las cofradías porque no sabemos lo que sucederá al final».

Miles de cofrades

El primer año de la pandemia «fue imposible hacer nada de nada, pero el año pasado sí pudimos hacer algo más, sacar nuestras imágenes, aunque fue imposible organizar las procesiones por las calles».

Una buena prueba de lo que representa la Semana Santa para una ciudad como Salamanca es que en la capital charra hay 18 hermandades y cofradías que cuentan con nada más y nada menos que 10.000 cofrades en sus fiolas, recalca Francisco Hernández Mateo. Y lo mismo se puede decir de otras capitales de provincias de Castilla y León, como sucede, por ejemplo, en Zamora o Valladolid.

No existe una junta regional de cofradías de la Semana Santa en Castilla y León. Las asociaciones que las representan tienen un ámbito estrictamente provincial. Pese a ello, cualquier posible decisión que se adopte, auspiciada por la Junta de Castilla y León, afectará de forma similar a las nueve provincias de la Comunidad. 

Esta circustancia quedó patente en 2021, cuando la Junta de Castilla y León, concretamente su Consejería de Cultura y Turismo, decidió entablar conversaciones con las juntas provinciales de la Semana Santa con el fin de analizar la viabilidad o no de la celebración de los desfiles religiosos. De esta forma, en enero de aquel año el entonces consejero de Cultura y Turismo, Javier Ortega, ya avanzó que su departamento estaba trabajando de la mano de las juntas de cofradías de la Comunidad en la organización de una Semana Santa “diferente”, a la vez que confirmó que las ayudas a los colectivos religiosos se mantendrían, aunque se cambiarían los criterios para su concesión. Ortega explicó entonces que la primera reunión con representantes de las juntas de cofradías se celebró para buscar alternativas ante la evidente suspensión de las procesiones dada la negativa evolución de la situación epidemiológica. En la misma, según explicó, se planteo desde la Junta la posibilidad de ofrecer una programación alternativa con conciertos, exposiciones y conferencias en las iglesias. El anuncio de Javier Ortega se materializó finalmente: no hubo procesiones, pero sí actos culturales, como exposiciones y conferencias sobre la Pasión.

Un precedente: las Cabalgatas

Por el momento y en medio de un contexto marcado por la sexta ola y la convocatoria de elecciones autonómicas para el próximo 13 de febrero, la Junta no ha efectuado ningún tipo de posicionamiento público sobre si volverá a convocar al grupo de trabajo que constituyó el año pasado con las juntas provinciales de cofradías para sopesar posibles alternativas a las tradicionales procesiones. Mientras tanto y tal como reiteran desde la Junta de Semana Santa de Salamanca, la idea es salir en procesiones en abril, especialmente si se tiene en cuenta que las Cabalgatas de Reyes se celebraron finalmente y no han provocado un aumento de casos, pese a la presencia de miles de personas en las calles para presenciar el mágico desfile de Melchor, Gaspar y Baltasar. «Si ha habido Cabalgatas, no entiendo por qué no puede haber también procesiones, sobre todo si los contagios bajan para abril, tal como están diciendo los especialistas», señala a este diario un portavoz de una hermandad de la Semana Santa salmantina que prefiere mantenerse en el anonimato.

ElEspañol

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