Atrás quedaron las imágenes del gentío alrededor de una parihuela, de una mancha de trajes oscuros recorriendo la Catedral, de público que entraba y salía por Arquitecto Acero porque no podían participar en el acto pero no se querían perder la instantánea del primera lunes de Cuaresma. El vía crucis de este año será radicalmente distinto al de años anteriores, desarrollándose bajo un estricto protocolo de seguridad obligado por la pandemia.

La primera diferencia respecto a años anteriores es que no habrá traslado de la imagen por las calles de la ciudad. El Cristo de la Piedad amanecerá el lunes en el altar mayor de la Catedral, donde llegará (en día y hora aún por definir) en un traslado “que haremos de manera privada pero sin restar un ápice de solemnidad”, tal y como ha indicado el hermano mayor, Juan Carlos Torrejón. Y en el altar mayor de la Catedral se quedará durante el rezo de las estaciones, que se hará con el público sentado en sus asientos.

egún ha explicado el presidente del Consejo, Juan Carlos Jurado, el aforo de la Catedral se ha fijado en 240 personas; y más de 200 accederán mediante una invitación personalizada que ha cursado el Consejo. Apenas 30 personas, precisó Jurado, podrán acceder sin invitación al primer templo, que cerrará sus puertas cuando alcance el lleno actualmente permitido. Por eso cobra especial relevancia la retransmisión en directo -“por primera vez en la historia”, precisó Jurado- del vía crucis por parte de la televisión pública municipal, pudiéndose tambié

El acceso del público se producirá por la puerta de Arquitecto Acero, con toma de temperatura previa a la entrada. Para la salida del templo una vez finalice el acto se han establecido dos puertas de salida, dividiendo en dos el interior de la Catedral. Los que estén sentados a la derecha de la vía sacra saldrán por la puerta de Arquitecto Acero, y los que queden a la izquierda (es decir, más próximos al denominado Callejón del Obispo) saldrán por la de San Pedro.

Entre tantas medidas y tanta diferencia con respecto al vía crucis que hasta 2020 era habitual, el acto del lunes estará especialmente dedicado a la pandemia. “Pediremos especialmente por cuatro motivos: que se acabe, que se curen los enfermos, el consuelo de los familiares que han perdido a un ser querido, y la salvación de esos fallecidos”, trasladó el presidente del Consejo. Además, muchos de los lectores que participan guardarán relación directa con la pandemia; así, leerán una de las estaciones un representante sanitario (el delegado de la Pastoral de Salud, Fernando Carmona), otro del Ejército (el coronel del RACTA 4, Domingo Jarillo), un capellán del Puerta del Mar (Miguel Ángel González) o el superintendente de la Policía Local, Juan Manuel Padilla.

Sí se mantiene el acompañamiento musical de otros años, a cargo de la capilla musical San Pablo que interpretará piezas y motetes entre las estaciones. Y estará también el obispo, Rafael Zornoza, que leerá la última estación y dará por concluido el acto, que se adelanta a las seis y media de la tarde para finalizar antes de que den las ocho, cumpliendo así con las recomendaciones que siguen vigentes tanto por parte de la Junta como por el propio Obispado.

diariodecadiz

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