El Ayuntamiento de Sevilla volverá a aplicar en Semana Santa medidas restrictivas para la hostelería. A través de una resolución del Área de Gobernación y Fiestas Mayores, se ha aprobado que, en 2022, en la Madrugada del Viernes Santo se imponga de nuevo la ‘ley seca’, es decir, los establecimientos de restauración y de ocio y esparcimiento deberán estar cerrados a partir de la una de la mañana y deberán permanecer así hasta la hora de apertura fijada por la normativa.

El Consistorio tiene claro que, para evitar sucesos indeseables como las peleas que a su vez provocan avalanchas como ocurrió en 2017, se debe limitar el consumo durante toda la noche. Excepcionalmente, tal y como se

 dispone en la resolución a la que ha tenido acceso ABC, en las calles Álvarez Quintero, Argote de Molina, Placentines, Bilbao y Plaza Nueva se permitirá la apertura de las actividades hasta su horario máximo permitido. No obstante, se pone como condición que estos pubs velen por que todo el público se encuentre sentado en el interior en las mesas y sillas autorizadas, sin superarse el aforo permitido. No se podrán servir bebidas alcohólicas y, además, deberán disponer de un servicio de vigilancia privada. 

Por otro lado, la Delegación de Gobernación y Fiestas Mayores restringirá también la venta de alimentos y bebidas a la vía pública no sólo durante la Madrugada, sino desde el Viernes de Dolores al Domingo de Resurrección. De esta forma, en Semana Santa no podrán expenderse bebidas a la calle, en cualquier tipo de envase (vidrio, latas, plástico o similares), ni tampoco hielo, cuando por las mismas discurran cofradías. Esta prohibición entrará en vigor desde una hora antes de la llegada de la cruz de guía a la altura del establecimiento hasta que termine de pasa el cortejo. Sólo se exceptúa de esta orden la venta de agua y refrescos en vasos de medio litro máximo, y la de café, lácteos e infusiones en vasos de cartón para consumo unipersonal.

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