La devoción y la memoria colectiva vuelven a encontrarse en Archidona con un acontecimiento excepcional que rescata una tradición prácticamente olvidada. La Virgen de la Candelaria regresará a las calles en una salida extraordinaria que devuelve al presente una de las celebraciones más antiguas y simbólicas del calendario religioso local.
Un regreso histórico tras cien años de ausencia
Después de un siglo sin constancia de cultos externos, la imagen de la Virgen de la Candelaria, vinculada a la Real, Muy Antigua y Venerable Archicofradía de la Soledad, volverá a procesionar por el corazón de la localidad. Se trata de un acontecimiento de gran calado devocional y patrimonial, que permitirá a vecinos y visitantes contemplar una estampa desaparecida durante generaciones y profundamente arraigada en la historia de Archidona.
Cultos previos y sentido comunitario de la celebración
La jornada se iniciará con la Eucaristía dedicada a la Presentación de los niños, un rito cargado de simbolismo que enlaza directamente con la festividad de la Purificación de María. Este acto subraya el carácter familiar y comunitario de la Candelaria, integrando fe, tradición y vida cotidiana en torno a la imagen mariana.
Procesión letífica por el casco histórico
Finalizado el culto, la Virgen de la Candelaria recorrerá las calles del centro histórico en procesión letífica, portada en andas mediante horquillas, un sistema tradicional hoy prácticamente en desuso que aporta autenticidad y sabor histórico al cortejo.
El itinerario previsto permitirá a la imagen transitar por algunos de los enclaves más representativos de la localidad: plaza de la Iglesia, calle Siles, calleja de la Estación, Carrera, Cuatro Cantillos, General Alcántara, Don Carlos y regreso a la plaza de la Iglesia. Un recorrido que reactiva la memoria urbana y conecta pasado y presente a través de la devoción popular.
Acompañamiento musical con sello local
El apartado musical estará protagonizado por la Banda de Música “Maestro José Antonio Galán”, formación de Archidona que en los últimos años se ha consolidado como referente en los grandes cultos y procesiones de la localidad. Sus sones pondrán el acompañamiento solemne y emotivo a una procesión llamada a quedar grabada en la historia reciente del municipio.
La candela, símbolo de fe y tradición
La celebración culminará por la tarde con el encendido de la tradicional candela en la plaza de la Iglesia, un rito documentado en Archidona desde finales del siglo XVI. Este gesto, acompañado de tortitas y chocolate caliente, representa la purificación, la luz y la protección, y funciona como punto de encuentro intergeneracional que refuerza el carácter popular de la festividad.
Mucho más que una procesión extraordinaria
El regreso de la Virgen de la Candelaria a las calles de Archidona tras cien años no es solo un acto religioso, sino una reivindicación de la identidad y la memoria colectiva de un pueblo. En un tiempo marcado por lo inmediato, la localidad recupera una tradición centenaria y la devuelve a la vida con solemnidad, participación y sentido histórico.


