La devoción a la Virgen de Lourdes, Patrona de Puerto Real, comienza a tomar forma material con la presentación del boceto de su futuro paso procesional, un ambicioso proyecto que combina orfebrería y bordado y que aspira a realzar la presencia de la Santísima Virgen con un lenguaje artístico de gran riqueza simbólica y estética.
El diseño es obra del artista malagueño Curro Claros, quien plantea un conjunto de marcado estilo manierista, reconocible por la elegancia de sus proporciones, la complejidad ornamental y la cuidada arquitectura del conjunto. El proyecto busca crear un paso solemne y armónico, donde cada elemento dialogue con la advocación mariana a la que sirve.
Un paso de inspiración manierista y rica orfebrería
La canastilla y los respiraderos se conciben en una cuidada orfebrería de metal plateado y dorado, con predominio del color plata, siguiendo las formas clásicas del manierismo. La combinación de volúmenes, molduras y detalles decorativos aporta profundidad visual y una sensación de equilibrio que refuerza el carácter devocional del conjunto.
La imagen de la Virgen se eleva sobre una peana que da paso a un templete central, auténtico eje arquitectónico del paso. Este templete está formado por cuatro columnas de fuste estriado y capiteles corintios, que sostienen una cúpula abierta, concebida como un espacio simbólico de acogida y protección para la titular.
Luz, color y simbolismo mariano
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es el tratamiento del color y la luz. La orfebrería se enriquece con aplicaciones de esmaltes en azul cobalto, un guiño cromático directamente asociado a la iconografía mariana, que aporta profundidad y dinamismo al conjunto.
La iluminación se articula a través de cuatro candelabros de esquina, cada uno con cuatro brazos de luz, creando una atmósfera envolvente que subraya la centralidad de la Virgen y potencia la lectura simbólica del paso durante sus salidas procesionales.
En las cartelas y tondos repartidos por la orfebrería se integran heráldicas pontificias y motivos alusivos a la historia devocional de la Virgen de Lourdes, reforzando el vínculo de esta advocación con la Santa Sede y con la dimensión universal de su culto.
Las 18 rosas, un guiño a las apariciones de Lourdes
El proyecto incorpora un detalle de gran carga simbólica: la presencia de 18 rosas distribuidas estratégicamente por el conjunto del paso. Este elemento remite directamente a las 18 apariciones de la Virgen en la gruta de Massabielle a Santa Bernardita Soubirous, uno de los episodios marianos más significativos de la historia contemporánea de la Iglesia.
Con este boceto, Puerto Real comienza a vislumbrar un futuro paso procesional concebido no solo como soporte artístico, sino como catequesis visual, donde arte, fe y devoción se funden para engrandecer la presencia de su Patrona en la calle.


