La Hermandad de Santiago Apóstol organiza los cultos el próximo 2 de enero junto a la Parroquia de San Pablo
Una cita litúrgica destacada en el inicio del año
La localidad de Aznalcázar vivirá el próximo 2 de enero de 2026 una jornada de especial significado religioso con motivo de la Solemnidad del Dulce Nombre de Jesús.
Con motivo de esta celebración, la Hermandad de Santiago Apóstol, en coordinación con la Parroquia de San Pablo, ha preparado un programa cultual que combina procesión, oración y Eucaristía, reforzando el carácter comunitario de la festividad.
Protagonismo del Grupo Joven en el traslado
Uno de los aspectos más relevantes del acto será la implicación directa de los jóvenes de la hermandad. El traslado solemne estará coordinado por el Grupo Joven, contando además con la colaboración de miembros de otros colectivos juveniles de la localidad.
Esta participación conjunta pone de manifiesto la apuesta de la corporación por fomentar la vida cristiana entre los más jóvenes, así como su integración activa en los cultos y celebraciones parroquiales.
Recorrido y llegada al Oratorio de la Hermandad
El cortejo partirá desde la Capilla de Padre Jesús, iniciando un traslado solemne por el recorrido establecido hasta alcanzar la Capilla-Oratorio de la Hermandad de Santiago.
Una vez concluido el traslado, los participantes y fieles se reunirán en el interior del templo para continuar con el acto central de la jornada.
Solemne Eucaristía dedicada a los jóvenes
El programa culminará con la celebración de la Solemne Eucaristía, que será presidida por el director espiritual de la hermandad, don Rubén Blasco.
La Santa Misa estará orientada de manera especial a la juventud, subrayando su papel esencial en la vida de la Iglesia y animando a vivir la fe desde el compromiso, la responsabilidad y la participación activa en la comunidad parroquial y cofrade.
Aznalcázar abre el año con fe y participación
Con esta convocatoria, la Hermandad de Santiago de Aznalcázar inicia el año litúrgico reforzando los valores de unidad, juventud y devoción, en una celebración que combina tradición, renovación y vivencia comunitaria de la fe.
El acto se presenta como una de las primeras citas religiosas del año en la localidad, marcando el calendario cofrade de los primeros días de enero.


