El posible inicio anticipado de la jornada en quince minutos tensiona uno de los puntos más delicados del recorrido nocturno
Una Madrugada cada vez más ajustada al reloj
La Madrugada de la Semana Santa de Sevilla vuelve a situarse en el centro del debate organizativo de cara a 2026. La propuesta de adelantar el inicio de la jornada en quince minutos, planteada para aliviar los retrasos acumulados en los últimos años, ha puesto sobre la mesa un nuevo foco de conflicto: el cruce del regreso de la Hermandad del Silencio con el avance de la Macarena hacia la carrera oficial.
Este ajuste horario, lejos de resolver todos los problemas, podría complicar aún más uno de los momentos más sensibles de la noche, cuando ambas cofradías coinciden en el entorno de Trajano y el eje del centro histórico.
El cruce más delicado de la noche
Con el adelanto previsto, el Silencio se encontraría en su camino de vuelta a San Antonio Abad con una Macarena que aún no habría completado su tránsito hacia la Campana, generando un punto de fricción que preocupa tanto a los diputados mayores de gobierno como al Consejo de Hermandades.
Para minimizar los parones, se ha planteado una alternativa de recorrido para el Silencio, ampliando su regreso por Amor de Dios, Delgado, Trajano y Jesús del Gran Poder, antes de alcanzar la plaza del Duque y continuar hacia su sede canónica.
El Silencio, reacio a modificar su regreso
Sin embargo, esta opción no cuenta con el respaldo de la corporación decana. Desde la hermandad se ha trasladado que no ven necesario alargar el itinerario si el margen de minutos que gana la Macarena resulta mínimo.
La postura es clara: si el reparto del tiempo sigue siendo tan ajustado, prefieren reducir el ritmo del cortejo antes que asumir un rodeo que altere la fisonomía tradicional de su regreso, solo contemplando el cambio si la ampliación horaria fuera sustancial.
Un adelanto que no beneficia a todas las cofradías
El adelanto de quince minutos no supondría, en cualquier caso, una llegada más temprana de Los Gitanos a la carrera oficial. Ese tiempo extra se distribuiría entre Gran Poder, Macarena y Esperanza de Triana, por lo que la hermandad de la Puerta Osario volvería a alcanzar la Campana bien entrada la mañana.
De hecho, en el seno de Los Gitanos ya se plantean opciones más drásticas, como retrasar su salida entre media hora y tres cuartos, una propuesta que ha comenzado a circular en el contexto electoral interno que vive la corporación.
La Macarena, eje del equilibrio de la Madrugada
Uno de los grandes debates abiertos gira en torno al papel de la Macarena, considerada el auténtico corazón de la Madrugada. Cualquier retraso en su paso por la carrera oficial provoca un efecto dominó que se prolonga hasta el amanecer.
Fuentes cofrades apuntan que, con más de 4.000 nazarenos, la hermandad necesitaría más de dos horas reales para realizar el tránsito por Catedral y carrera oficial con la dignidad exigida, algo que actualmente solo se logra a costa de importantes sacrificios organizativos.
Otros puntos críticos del recorrido
Además del cruce con el Silencio, la Madrugada presenta otros momentos especialmente complejos, como:
- El encuentro entre Gran Poder y Esperanza de Triana en la Puerta de Triana
- Los parones iniciales del Calvario antes de acceder a la Campana
- Las esperas prolongadas de Los Gitanos, que en 2025 llegaron a superar la media hora
El crecimiento constante de los cortejos ha llevado a que, sobre el papel, la Madrugada se acerque a las diez horas de duración en carrera oficial, una cifra difícil de sostener a medio plazo.
Un nuevo escenario con juntas renovadas
El horizonte organizativo está marcado por la renovación de hermanos mayores en varias corporaciones clave. El Silencio, el Gran Poder, la Macarena y Los Gitanos afrontan nuevas etapas de gobierno, mientras que otras hermandades vivirán su última Madrugada con los actuales responsables.
Este contexto invita a un replanteamiento profundo de la jornada, que muchos consideran al límite de su capacidad operativa.
Una Madrugada que necesita decisiones estructurales
El Consejo de Hermandades y las cofradías implicadas saben que no bastará con pequeños ajustes para garantizar el buen discurrir de la noche más compleja de la Semana Santa de Sevilla.
La Madrugada vuelve a exigir un plan milimétrico, consensuado y valiente, que permita compatibilizar el crecimiento de los cortejos con la seguridad, la fluidez y el respeto a una tradición que sigue tensionando las costuras de la ciudad.


