La Semana Santa de Sevilla de 2026 incorporará uno de los cambios más relevantes del Miércoles Santo con la modificación del itinerario de ida de la Hermandad del Santísimo Cristo de Burgos, una de las corporaciones más sobrias y clásicas de la jornada.
La cofradía de San Pedro abrirá un recorrido inédito hacia la Carrera Oficial, discurriendo por San Juan de la Palma y la plaza de San Martín, una decisión que busca mejorar la fluidez del día y evitar los parones que se venían produciendo en los últimos años.
Un cambio ligado a la reordenación del Miércoles Santo
El ajuste se enmarca en la reordenación general del Miércoles Santo aprobada para 2026. El Cristo de Burgos pasará a ser la penúltima hermandad en la Carrera Oficial, cediendo el cierre de la jornada a Las Siete Palabras.
Este intercambio altera el esquema tradicional de accesos al Duque y obliga a repensar los recorridos históricos de la jornada.
Adiós a Orfila, uno de los puntos más conflictivos
Hasta ahora, la cofradía accedía al centro por Imagen, Encarnación, Laraña y Orfila, un eje especialmente saturado en esa franja horaria.
Con el nuevo planteamiento, el Cristo de Burgos evitará la calle Orfila, una vía estrecha y muy concurrida por la que confluyen varios cortejos y desde la que parte la Hermandad de Los Panaderos, lo que generaba frecuentes bloqueos.
Un recorrido con identidad histórica
El nuevo itinerario llevará al cortejo por un sector de la ciudad cargado de simbolismo. Tras salir de San Pedro, la hermandad se dirigirá por Feria, Castellar, Saavedras y San Martín, un trazado que recuerda al que realiza la Hermandad de la Mortaja en la tarde del Viernes Santo.
Desde allí continuará por Cervantes, Amor de Dios, San Miguel y Trajano, accediendo finalmente a la plaza del Duque de una forma más natural y menos congestionada.
Logística, estética y recogimiento
El paso por San Juan de la Palma y San Martín no responde solo a una necesidad organizativa. También supone una oportunidad estética y devocional, al encajar la sobriedad del Cristo de Burgos con un entorno de calles estrechas, arquitectura mudéjar y plazas recogidas que refuerzan su carácter penitencial.
La hermandad pretende con este cambio ganar tiempo efectivo de tránsito y evitar las largas detenciones que sufría un cortejo numeroso y de ruán, especialmente sensible a los parones prolongados por el desgaste físico de los nazarenos.
Un Miércoles Santo más fluido
El nuevo recorrido permitirá un discurrir más continuo y facilitará además una mejor redistribución del público, llevando al espectador a zonas menos habituales del Miércoles Santo.
Aunque la salida está fijada actualmente a las 21:00 horas, todo apunta a que la corporación adelantará su horario para adaptarse al nuevo orden de la jornada, un ajuste que se concretará cuando se publiquen los horarios oficiales.
El cambio del Cristo de Burgos no es un simple desvío: es una relectura del mapa procesional del Miércoles Santo. La Sevilla más antigua y silenciosa se convertirá en escenario de un estreno que promete imágenes inéditas y un ritmo más equilibrado para toda la jornada.


