El reportaje de «Andalucía en Semana Santa» profundiza en la historia de ‘El Cristo’, la joya de la Ermita de San Telmo, y su vínculo inquebrantable con el barrio de San Miguel y la figura de ‘La Faraona’.
Existen imágenes que trascienden lo artístico para convertirse en el alma de una ciudad. En Jerez, el Santísimo Cristo de la Expiración —conocido popularmente de forma escueta como «El Cristo»— representa ese fenómeno de devoción absoluta. Un reciente reportaje televisivo ha rescatado los hitos que convierten a esta talla y a su cofradía en un símbolo de la identidad jerezana y del barrio de San Miguel.
«El Cristo»: Un icono más allá de la madera
La imagen del Cristo de la Expiración no solo destaca por su impresionante realismo barroco, atribuido al círculo de Juan de Arce, sino por la atmósfera que genera a su alrededor. El reportaje subraya cómo la fisionomía de la talla, que representa el último aliento de Jesús en la cruz, conecta de manera visceral con los habitantes de Jerez, especialmente con aquellos vinculados al mundo del flamenco y la cultura popular.

Lola Flores: Una devoción de ida y vuelta
Uno de los pilares del reportaje es la relación de Lola Flores con esta imagen. «La Faraona», jerezana de la calle Sol y corazón del barrio de San Miguel, nunca ocultó que su gran devoción era el Cristo de la Expiración.
Se destaca cómo la artista, incluso en sus momentos de mayor fama internacional, mantenía su vínculo con la Ermita de San Telmo. El reportaje recuerda anécdotas sobre sus visitas a la ciudad, donde no faltaba nunca el encuentro con «El Cristo», a quien Lola atribuía muchos de sus éxitos y su fortaleza. Esta conexión ha hecho que, para muchos, la figura de Lola y la del crucificado de San Telmo estén entrelazadas en el imaginario de la cultura andaluza.
San Telmo: El epicentro de un barrio
El entorno de la Ermita de San Telmo se describe como el centro neurálgico de esta fe. El reportaje muestra cómo la salida procesional de la hermandad es uno de los momentos cumbres de la Semana Santa jerezana, marcada por el sonido de las saetas más puras y un sentimiento de pertenencia que se transmite de generación en generación.
El arte de la carga y el rito
Más allá de la imaginería, el documento audiovisual pone en valor la singularidad de la carga en Jerez y el esfuerzo de los hermanos por mantener vivo un rito que combina la elegancia estética con la dureza física. La Virgen del Valle Coronada, compañera de camino del Cristo, también ocupa un lugar destacado, cerrando un binomio devocional que es historia viva de la ciudad.

