La Hermandad del Nazareno continúa avanzando con paso firme en la configuración del futuro palio de María Santísima de los Dolores tras presentar públicamente el nuevo techo bordado, una obra de gran envergadura artística que consolida la línea estética y devocional emprendida por la corporación en los últimos años.
Un estreno muy esperado dentro del proyecto del palio
La presentación del techo de palio ha supuesto uno de los momentos más significativos del actual proceso patrimonial de la hermandad. Se trata de una pieza fundamental dentro del conjunto, tanto por su complejidad técnica como por su peso simbólico, al coronar visualmente a la dolorosa en su caminar procesional.
La obra responde al diseño original de Antonio Luque Márquez, autor de todo el concepto artístico del palio, y ha sido realizada en el reconocido taller Bordados Virgen del Carmen, siguiendo criterios de excelencia artesanal y fidelidad al lenguaje cofrade andaluz.
Bordado de alto nivel artístico y simbólico
El nuevo techo de palio destaca por la riqueza de su ornamentación y la armonía general de la composición. El bordado combina motivos vegetales, roleos clásicos y una cuidada disposición central que refuerza la identidad devocional de María Santísima de los Dolores.
La ejecución, dirigida por José Muñoz Moreno y Manuel Jesús Trujillo, refleja un altísimo nivel técnico, con una labor minuciosa que equilibra tradición barroca y una lectura contemporánea, sobria y elegante, en perfecta sintonía con el carácter de la hermandad.
Un proyecto concebido como un conjunto unitario
Desde la corporación se ha insistido en que el palio no será estrenado de forma parcial. La decisión de esperar a que el conjunto esté completamente finalizado subraya el compromiso de la junta de gobierno con la coherencia artística y la dignificación del patrimonio procesional.
Tras la conclusión del techo, el proyecto continuará con el bordado de las bambalinas laterales, la trasera y otros elementos ornamentales que completarán el conjunto, configurando un palio llamado a convertirse en una de las grandes referencias patrimoniales de la Semana Santa isleña.


