La Semana Santa de Jerez podría afrontar un cambio relevante en su configuración futura. El Obispado trabaja en la posibilidad de regular —o incluso prohibir— los regresos procesionales de las cofradías refugiadas por la lluvia durante el Domingo de Resurrección, una práctica que se ha repetido con frecuencia en los últimos años marcados por la inestabilidad meteorológica.
Una norma para ordenar los regresos tras la lluvia
Según las líneas que se manejan actualmente, el Obispado valora la publicación de un decreto o instrucción diocesana que determine de forma clara cómo y cuándo deben regresar a sus templos las hermandades que no pudieron realizar su estación de penitencia por causas meteorológicas.
El objetivo principal sería evitar que estos regresos se conviertan en procesiones extraordinarias encubiertas, especialmente en una jornada litúrgicamente singular como es el Domingo de Resurrección, cuya naturaleza dista de los cortejos penitenciales tradicionales.
El Domingo de Resurrección, bajo revisión
Durante años, y especialmente en etapas de mayor flexibilidad normativa, el Domingo de Resurrección ha llegado a transformarse en una jornada con intensa actividad procesional no oficial, dependiendo del número de cofradías que hubieran quedado refugiadas en otros templos.
En algunos casos, estos regresos se realizaban incluso con acompañamiento musical y cortejos organizados, una circunstancia que desde el punto de vista litúrgico siempre ha generado debate y que ahora parece situarse en el centro de la reflexión diocesana.
Antecedentes recientes y un modelo que se quiere corregir
Las últimas Semanas Santas marcadas por la lluvia han acelerado este escenario. En una de las ediciones más recientes, varias hermandades jerezanas —entre ellas Prendimiento, Candelaria, Soberano Poder o Amargura— realizaron sus regresos procesionales tras suspender la salida, consolidando una dinámica que el Obispado considera necesario homogeneizar y limitar.
La intención no sería improvisar soluciones puntuales, sino establecer un marco común válido para todas las corporaciones, evitando decisiones dispares o interpretaciones particulares.
La alternativa que gana fuerza: Sábado Santo, sin música y por el camino más corto
El criterio que se perfila como más probable pasa por autorizar los regresos en la mañana del Sábado Santo, en formato sencillo, sin acompañamiento musical y siguiendo el itinerario más directo hasta la sede canónica.
Este modelo permitiría garantizar el respeto a la liturgia, la seguridad y la igualdad de trato entre hermandades, reduciendo al mismo tiempo el impacto organizativo y evitando que el Domingo de Resurrección adquiera un carácter penitencial impropio.
Casos concretos y aplicación práctica
Algunas situaciones recientes ya apuntan en esta dirección. Hermandades con salidas excepcionales o con dificultades de acceso a sus templos han optado por traslados en andas, sin cortejo procesional, realizados en horarios y formatos discretos, que podrían convertirse en la referencia futura.
Aunque por ahora se trata de un criterio interno no oficializado, todo indica que el Obispado busca poner fin a una práctica que ha desdibujado el sentido del Domingo de Resurrección en los últimos años, apostando por una regulación clara que aporte estabilidad y coherencia a la Semana Santa de Jerez.


