La Hermandad del Santo Sepulcro ha confirmado que será la encargada de inaugurar la Carrera Oficial en la próxima jornada del Viernes Santo, una decisión adoptada como medida excepcional y con carácter estrictamente transitorio. Así lo ha comunicado la corporación, subrayando que esta disposición será objeto de revisión una vez concluida la próxima Semana Santa.
Una decisión consensuada y de carácter temporal
La junta de oficiales ha explicado que la medida responde a las particularidades organizativas y horarias que afectan al desarrollo de la jornada. Tras analizar las circunstancias de las distintas hermandades y la ubicación de sus sedes canónicas, se concluyó que ninguna otra corporación podía beneficiarse de un adelanto en la entrada a la Catedral, lo que motivó la solicitud para encabezar el orden del día.
La hermandad ha querido dejar constancia del consenso alcanzado y del respaldo institucional recibido para hacer posible esta reorganización puntual del orden de paso.
Objetivo: evitar horarios excesivamente tardíos
Uno de los motivos principales que han llevado a adoptar esta decisión es evitar que la estación de penitencia finalice a horas excesivamente avanzadas, una situación que se ha repetido en los últimos años y que afecta directamente al bienestar de los hermanos que forman parte del cortejo.
Desde la corporación se insiste en que esta reorganización busca cuidar y proteger a los nazarenos y participantes, garantizando un desarrollo más razonable de la jornada sin alterar el equilibrio general del Viernes Santo.
Mirando al futuro de la jornada
La Hermandad del Santo Sepulcro ha remarcado que esta solución no pretende fijar un nuevo orden definitivo. Por el contrario, la revisión prevista permitirá seguir trabajando en un adelanto generalizado de los horarios, especialmente para la cofradía que abra cada año las estaciones de penitencia en la Santa Iglesia Catedral.
Una medida excepcional dentro de la normalidad cofrade
Con este anuncio, la corporación deja claro que su prioridad ha sido ofrecer una respuesta responsable a una situación concreta, manteniendo siempre el espíritu de colaboración con el resto de hermandades del día. La apertura de la Carrera Oficial en el próximo Viernes Santo se concibe así como una solución puntual, pensada para mejorar el desarrollo de la jornada y sujeta a evaluación de cara a futuras ediciones.


