La localidad sevillana de Guadalcanal ha vivido una jornada histórica tras la presentación oficial de los actos y cultos extraordinarios con motivo de la Coronación Canónica de la Santísima Virgen de Guaditoca, Patrona del municipio. Un acontecimiento largamente esperado por la hermandad y por todo el pueblo, que culminará en el verano de 2027 y que marcará un antes y un después en la vida devocional de la localidad.
El acto de presentación, celebrado el 8 de febrero de 2026, reunió a hermanos, devotos y miembros de la comunidad parroquial, y sirvió para dar a conocer un extenso y cuidado programa que combina formación, cultos litúrgicos, convivencia fraterna y celebraciones solemnes, con el objetivo de preparar espiritual y pastoralmente a los fieles para la coronación canónica de la venerada imagen mariana.
Un calendario formativo y espiritual como preparación a la coronación
La presentación del programa comenzó con el anuncio de los primeros hitos del calendario, entre los que destacan el retiro de la corona previo a la coronación y el nombramiento de los padrinos, previsto para el 1 de enero de 2027. A partir de ese momento, la hermandad pondrá en marcha un itinerario formativo mensual, que se desarrollará el último sábado de cada mes.
Estas sesiones abordarán cuestiones fundamentales como el sentido teológico de la coronación canónica, la devoción mariana y los dogmas de la Virgen María, con el propósito de que la celebración no sea solo un acontecimiento externo, sino una auténtica experiencia de fe para el pueblo de Guadalcanal.
Traslado a la ermita y preparación litúrgica de la Cuaresma
Uno de los momentos más significativos del calendario será el traslado de la Santísima Virgen de Guaditoca a su ermita, paso previo a la tradicional romería de venida al pueblo en el mes de abril. Este traslado permitirá una mejor organización de los cultos de Cuaresma y Semana Santa en la parroquia, favoreciendo un ambiente de recogimiento y preparación espiritual acorde con la importancia del acontecimiento que se avecina.
El Triduo de Coronación y los actos centrales del verano
El programa alcanzará su punto culminante en el mes de junio de 2027, con la celebración del Solemne Triduo de Coronación, que tendrá lugar los días 24, 25 y 26 de junio, como antesala de los actos centrales.
Entre los principales hitos destacan:
- Cena Benéfica de Coronación, destinada a sufragar los gastos del acontecimiento
- Solemne Misa Pontifical de Coronación Canónica, el 3 de julio de 2027, en la que la Santísima Virgen de Guaditoca será coronada canónicamente
- Procesión triunfal de la Virgen coronada, prevista para la tarde-noche del mismo día, y que se espera sea multitudinaria
- Misa de Acción de Gracias, el 10 de julio de 2027
- Besamanos extraordinario, los días 14 y 15 de agosto de 2027
Los horarios y recorridos de los actos externos serán comunicados oficialmente conforme se acerquen las fechas señaladas.
Iniciativas culturales y devocionales complementarias
Además de los actos ya fechados, la hermandad anunció un amplio conjunto de iniciativas que enriquecerán la celebración de la coronación canónica. Entre ellas se encuentran convivencias con hermandades y asociaciones vinculadas a la devoción de Guaditoca, la exposición titulada “Tu pueblo te corona”, la presentación del cartel oficial de la coronación, el estreno de nuevas marchas dedicadas a la Virgen y la composición del himno oficial de la coronación canónica.
El programa se completa con un elogio mariano a cargo de antiguos pregoneros de las fiestas patronales y un encuentro entre juntas de gobierno de distintas épocas, un gesto simbólico que pone de manifiesto la continuidad, la unidad y el legado histórico de la hermandad.
Un año histórico para Guadalcanal y su Patrona
Con esta presentación, la hermandad abre oficialmente un tiempo que quedará grabado en la historia reciente de Guadalcanal. La Coronación Canónica de la Santísima Virgen de Guaditoca no será únicamente un acto litúrgico de gran solemnidad, sino una oportunidad única para reforzar la fe, la identidad colectiva y el sentimiento devocional de un pueblo que se prepara para vivir uno de los acontecimientos más importantes de su historia religiosa.

