La Hermandad de Bondad y Misericordia de Jerez vivirá el próximo 10 de enero de 2026 una jornada de especial trascendencia histórica y devocional con la bendición de su nueva imagen mariana, que mantiene la advocación de Nuestra Señora de la Salud de los Enfermos. El acto tendrá lugar en el Santuario de San Juan Grande, que se convertirá ese día en centro neurálgico de la religiosidad jerezana.
La nueva dolorosa es una obra del imaginero sevillano José Antonio Navarro Arteaga, quien imprime a la imagen una renovada impronta artística y devocional. Su incorporación culmina un proceso iniciado tras la devolución de la anterior talla a la escultora Ana Rey, que había sido cedida a la corporación en los últimos años. Con esta nueva hechura, la hermandad da un paso firme en la consolidación de su patrimonio escultórico propio.
Un regreso cargado de simbolismo al Santuario de San Juan Grande
El escenario elegido para la bendición no es casual. La hermandad regresa así a la que fue su sede canónica desde su erección en 2014 hasta 2019, antes de su traslado a la Parroquia de San Juan de Dios. Este retorno al Santuario de la Orden Hospitalaria supone un reencuentro con sus raíces fundacionales y con el carisma asistencial que define a la corporación.
La jornada evocará además un precedente significativo, ya que en este mismo enclave tuvo lugar en 2013 la bendición del Señor de la Bondad y Misericordia, repitiéndose ahora una secuencia litúrgica que refuerza el vínculo espiritual entre la hermandad y el Santuario. La ceremonia dará comienzo a las 12:00 horas, en un ambiente de especial solemnidad.
Presidencia episcopal y un proyecto artístico de largo recorrido
La función estará presidida por el obispo de la Diócesis de Asidonia-Jerez, monseñor José Rico Pavés, lo que subraya la relevancia eclesial del acontecimiento. Será la primera ocasión en la que los fieles puedan contemplar públicamente la fisonomía de la nueva dolorosa, llamada a convertirse en uno de los grandes referentes devocionales de la Semana Santa jerezana contemporánea.
Esta imagen se integra, además, en el ambicioso proyecto artístico que la hermandad ha confiado a Navarro Arteaga, quien trabaja actualmente en la ejecución del nuevo apostolado que acompañará al Señor en su paso de misterio del Martes Santo. Desde la corporación no se descarta que algunas de estas figuras secundarias puedan estar concluidas para la próxima Semana Santa, enriqueciendo notablemente el conjunto procesional.
Con la bendición de Salud de los Enfermos, la Hermandad de Bondad y Misericordia abre una nueva etapa marcada por la renovación patrimonial, el arraigo devocional y la proyección de futuro.

