La Santa Iglesia Catedral de Sevilla incorpora durante el tiempo cuaresmal una propuesta cultural y espiritual de gran calado con la llegada de la exposición itinerante Los Rostros de Cristo, una muestra de arte contemporáneo centrada en la figura de Jesucristo como eje de reflexión estética y teológica.
La exposición, que llega a Sevilla tras su paso por la Catedral Primada de Toledo, se integra plenamente en el calendario litúrgico de la Cuaresma, ofreciendo al visitante una experiencia que trasciende lo meramente artístico para convertirse en un verdadero itinerario interior de contemplación y silencio.
Un recorrido entre arte actual y espacio catedralicio
Las obras se distribuyen en distintos enclaves del conjunto catedralicio, como el antecabildo, el patio y la sala hipóstila, espacios que permiten un diálogo natural entre la arquitectura histórica y las expresiones artísticas contemporáneas. En este entorno se presentan un total de treinta y seis piezas, compuestas por treinta y cinco pinturas y una escultura, todas ellas centradas en la representación del rostro de Cristo.
Lejos de una lectura uniforme, la muestra propone múltiples miradas sobre una misma realidad: el rostro del Redentor como expresión visible del misterio de la Encarnación, del sufrimiento y de la misericordia. Cada obra invita a detenerse, a observar y a dejar que la imagen interpele al espectador desde distintos lenguajes plásticos.
Artistas de proyección internacional y diversidad cultural
La colección nace del proyecto impulsado por Steen Heidemann, quien ha reunido a lo largo del tiempo obras de creadores contemporáneos de muy diversa procedencia y sensibilidad. Entre los autores representados figuran nombres ampliamente reconocidos del panorama artístico, junto a otros procedentes de contextos culturales tan diversos como Europa, África o América Latina.
Esta pluralidad de estilos y orígenes refuerza el mensaje central de la exposición: la universalidad del rostro de Cristo y su vigencia como fuente de inspiración en el mundo actual, más allá de fronteras geográficas o corrientes estéticas.
Cuaresma, arte y contemplación
La elección del tiempo cuaresmal para acoger esta muestra no es casual. En una ciudad profundamente marcada por la espiritualidad de la Pasión, la exposición se presenta como una prolongación silenciosa de ese camino interior que conduce a la Pascua. El visitante no solo contempla arte, sino que es invitado a un ejercicio de introspección acorde con el espíritu de la Cuaresma.
Con esta iniciativa, el Cabildo Catedral de Sevilla refuerza su apuesta por unir patrimonio, creación contemporánea y vivencia de la fe, ofreciendo una propuesta que dialoga con creyentes y visitantes desde el lenguaje universal del arte.
Los Rostros de Cristo se consolida así como una de las citas culturales y espirituales más significativas del tiempo cuaresmal sevillano, un espacio donde la mirada artística se convierte en oración y el arte en camino de encuentro.


