La Hermandad de Bellavista ha culminado recientemente un importante proceso de revisión patrimonial e histórica con la recuperación de su escudo original, devolviendo así a la corporación un elemento identitario fundamental que, con el paso del tiempo, había sufrido modificaciones ajenas a su concepción primitiva.
Esta actualización del escudo ha permitido restituir los elementos originales que figuraban en las primeras representaciones oficiales de la hermandad y que habían sido sustituidos en etapas posteriores, alterando su significado histórico y simbólico.
Recuperación de los elementos originales del escudo
Uno de los cambios más significativos se encuentra en el óvalo izquierdo que flanquea la Custodia del Santísimo Sacramento, donde vuelve a aparecer, tal y como se contemplaba antiguamente, la flor de lis. Este símbolo mariano se presenta con doce estrellas en su superficie y, bajo él, la inscripción Ave María, recuperando así su sentido devocional original.
De este modo, se revierte la anterior incorporación de la cruz de Santiago sobre fondo morado, un elemento que no guardaba relación alguna ni con la historia ni con los atributos propios de la Hermandad de Bellavista, y que se había añadido sin respaldo documental ni simbólico.
Fidelidad histórica y respaldo institucional
La restauración del escudo se ha llevado a cabo siguiendo fielmente el modelo primitivo conservado en el estandarte, las reglas y las antiguas insignias de la corporación, sin introducir alteraciones ni reinterpretaciones. El diseño mantiene el estilo Art Nouveau, tal y como fue concebido originalmente y aprobado en su día por la hermandad.
Este proceso ha contado con el respaldo del cabildo de hermanos, donde se aprobó la recuperación del escudo, así como con la posterior incorporación oficial a las Reglas de la Hermandad. Además, la restauración ha recibido la aprobación de la Delegación de Asuntos Jurídicos de la Archidiócesis de Sevilla, dotándola de plena validez canónica.
Autoría artística
La ilustración del escudo restaurado ha sido realizada por el artista Bruno Halcón, quien ha ejecutado el trabajo con un profundo respeto por las fuentes históricas y la estética original del emblema, contribuyendo así a la puesta en valor del patrimonio artístico e identitario de la Hermandad de Bellavista.
Con esta recuperación, la corporación da un paso firme en la defensa de su historia, su simbología y su legado, reafirmando su identidad y fortaleciendo sus raíces dentro del panorama cofrade sevillano.


