La Parroquia de Santa Cruz, conocida popularmente como la Catedral Vieja de Cádiz, ha cerrado de manera definitiva al culto debido a graves problemas estructurales provocados por filtraciones de agua, que afectan de forma significativa a la seguridad y conservación del templo.
Como medida inmediata, el Santísimo Sacramento ha sido trasladado a otro templo de la ciudad, garantizando así la continuidad del culto eucarístico mientras se evalúa el alcance de los daños y las posibles actuaciones a realizar.
Cinco cofradías, obligadas a buscar sede provisional
Este cierre tiene una importante repercusión en la vida cofrade gaditana, ya que cinco hermandades tienen su sede canónica en Santa Cruz: Sanidad, Las Aguas, Medinaceli, Perdón y Santo Entierro.
Todas ellas se ven ahora obligadas a buscar una sede provisional donde poder celebrar sus cultos cuaresmales, organizar sus actos internos y, especialmente, preparar sus salidas procesionales de la próxima Semana Santa.
Una situación crítica a las puertas de la Cuaresma
La clausura del templo se produce a escasas semanas del inicio de la Cuaresma, lo que añade complejidad a la situación. El Obispado de Cádiz y Ceuta, en coordinación con las hermandades afectadas, ya trabaja en distintas alternativas para minimizar el impacto y garantizar el normal desarrollo de los cultos y procesiones.
No es la primera vez que se afronta un escenario similar. En 2008, con motivo de otras circunstancias excepcionales, estas corporaciones ya tuvieron que repartirse temporalmente entre distintos templos de la ciudad, una solución que podría repetirse si las circunstancias lo requieren.
La evolución de los informes técnicos y las decisiones del Obispado marcarán en las próximas semanas el futuro inmediato de una de las parroquias con mayor peso histórico y cofrade de la ciudad de Cádiz.

