🎺 El Jueves Santo volverá a escucharse un binomio musical plenamente reconocible en el cortejo del Crucificado
La Hermandad de la Vera-Cruz ha decidido dar continuidad a uno de los elementos más reconocibles de su estación de penitencia, confirmando la permanencia de la Banda de Cornetas y Tambores Nuestro Padre Jesús en la Presentación al Pueblo tras el paso del Santísimo Cristo de la Vera-Cruz. La renovación refuerza una alianza musical profundamente arraigada en la memoria cofrade y estrechamente ligada al discurrir solemne del Jueves Santo.
La decisión consolida una relación que forma parte de la identidad visual y sonora de la cofradía, y que ha contribuido a definir el carácter del cortejo durante más de dos décadas.
Una renovación con carga simbólica
⛪ La ratificación del acuerdo se realizó en un entorno cargado de significado para la corporación, culminando con un acto de oración ante los titulares. Este gesto subraya que la continuidad del acompañamiento musical no responde únicamente a criterios artísticos, sino también a una afinidad espiritual y devocional construida con el paso del tiempo.
Desde la Hermandad se destaca el clima de respeto, compromiso y cercanía que ha presidido siempre la relación con la formación musical, factores clave para mantener una vinculación tan prolongada en el tiempo.
Un sello musical que identifica al Jueves Santo
🔔 La presencia de la Presentación al Pueblo tras el Crucificado se ha convertido en una de las estampas más reconocibles del Jueves Santo. Sus sones, de marcado carácter solemne, han acompañado al Cristo de la Vera-Cruz de manera ininterrumpida desde comienzos del siglo XXI, hasta integrarse plenamente en la vivencia procesional de hermanos, vecinos y visitantes.
La Hermandad valora especialmente la capacidad de la banda para interpretar con sobriedad y profundidad el momento que representa el paso del Crucificado, reforzando el mensaje penitencial de la estación de penitencia.
Patrimonio musical vinculado a la devoción
🎼 Dentro de esta relación consolidada, destaca la marcha “Angustias”, una composición que ha pasado a formar parte del patrimonio sonoro asociado a la corporación. La obra, concebida para reflejar el sufrimiento contenido de María ante la Pasión de su Hijo, se caracteriza por un desarrollo musical que conduce progresivamente a una atmósfera de recogimiento e intensidad emocional.
Esta pieza se ha convertido en una referencia interpretativa dentro del repertorio de la banda cuando acompaña al Cristo de la Vera-Cruz, reforzando el vínculo entre música y devoción mariana.


