La Patrona de Peñaflor vivirá el próximo 9 de mayo una de las jornadas más trascendentales de su historia devocional. El acuerdo con la prestigiosa formación sevillana eleva la solemnidad de un evento que culmina ocho siglos de veneración mariana en la vega del Guadalquivir.
La localidad de Peñaflor se prepara para una cita que quedará grabada en los anales de su historia reciente: la Coronación Canónica de Nuestra Señora de Villadiego. Para tal acontecimiento, la corporación organizadora ha oficializado que el acompañamiento musical correrá a cargo de la Banda de Música de Las Cigarreras, una de las formaciones más laureadas de la geografía andaluza.
La firma del acuerdo, rubricada por José Antonio Villanueva Sánchez en representación de la corporación y José María Gutiérrez Rodríguez, presidente de la banda, sella un compromiso de excelencia para una jornada que trasciende lo meramente religioso y se convierte en un hito patrimonial.
Un legado que nace con la Reconquista
La devoción a la Virgen de Villadiego no es un fenómeno reciente; sus raíces se entrelazan con la historia de la Corona de Castilla. En 1241, tras la toma de Peñaflor, el rey Fernando III introdujo la veneración a Santa María, vinculándola a los repobladores procedentes de la localidad burgalesa de Villadiego, pertenecientes a la Orden de San Juan de Jerusalén.
Aquel asentamiento medieval no solo dio nombre a la advocación, sino que convirtió su ermita en un foco de peregrinación comarcal ya en el siglo XIV. Documentos de 1380 demuestran que el cabildo catedralicio de Córdoba ya regulaba estos flujos de fieles, consolidando el enclave como un centro espiritual de referencia entre Córdoba y Sevilla.
El renacimiento y la mano de Sebastián Santos
Tras siglos de historia, la hermandad vivió un nuevo impulso en 1865 con la restauración de la imagen y la adecuación del santuario. Sin embargo, el esquema festivo actual se debe en gran medida a la iniciativa del párroco Andrés Morales Guillén, quien en 1926 organizó la primera romería estival.
A pesar de la tragedia de 1936, cuando la imagen original fue destruida por un incendio, el fervor del pueblo permitió que en 1937 llegara la actual talla, obra del célebre imaginero Sebastián Santos. Desde entonces, la imagen de la Patrona ha sido el motor de una celebración que no ha dejado de crecer en participación y esplendor.
El 14 de agosto: El pulso de un pueblo
Peñaflor, un municipio de unos tres mil habitantes, se transforma cada víspera de la Asunción. La romería del 14 de agosto es el reflejo de una identidad colectiva:
- El Triduo al Alba: Una semana de cultos que precede a la gran jornada.
- La Salida: Decenas de costaleros esperan la apertura de la ermita para portar las andas adornadas con nardos.
- El Cortejo: Cientos de caballistas y carrozas engalanadas acompañan a la Virgen en un trayecto multitudinario.
Reconocimientos y máxima distinción
El arraigo de la Patrona se ha visto refrendado por las instituciones civiles en los últimos años. En 2009 recibió la Medalla de la Localidad y en 2016, con motivo del 90 aniversario de su romería, le fueron entregadas las Llaves de Peñaflor.
La Coronación Canónica de mayo de 2026 representa el máximo reconocimiento eclesiástico a esta trayectoria multisecular. La presencia de Las Cigarreras en este acto no solo garantiza un nivel artístico excepcional, sino que simboliza la unión entre la historia viva de Peñaflor y la excelencia de la música procesional contemporánea.


