La música procesional vuelve a mirar a Sevilla desde dentro, desde ese lugar donde la emoción se convierte en oración. La ciudad eterna de los sones estrena una nueva composición que nace como declaración de amor, como agradecimiento y como reflejo de una historia compartida a través de la música cofrade.
🎼 Un estreno con alma sevillana
La marcha “Mi Alma”, obra del compositor Javier Cebrero Arias, irrumpe en el repertorio como una pieza concebida para dialogar directamente con Sevilla. No como escenario, sino como inspiración viva. Cada compás busca traducir en música la espiritualidad de sus calles, el silencio expectante, la emoción contenida y la plegaria que se eleva al paso de un palio o un misterio.
✨ Sevilla como musa eterna
La dedicatoria no es casual. Sevilla aparece retratada como estrella que no se apaga, como luz constante que acompaña la fe y sostiene los rezos. Una ciudad entendida no solo desde lo artístico o lo patrimonial, sino desde lo íntimo, lo sentido y lo espiritual. La marcha se construye así como un poema sonoro donde la capital hispalense es musa, destino y razón de ser.
🙏 La música como forma de oración
“Mi Alma” plantea un discurso musical recogido y expresivo, donde el sentimiento se impone a la grandilocuencia. La obra avanza como una oración hecha sonido, dejando que la emoción fluya de manera natural, sin artificios, conectando con esa forma tan sevillana de vivir la fe a través de la música procesional.
🎺 Cincuenta años de historia compartida
El estreno de la marcha se enmarca en una efeméride cargada de simbolismo: medio siglo desde que estos sones llegaron por primera vez a Sevilla. Cinco décadas de vivencias, recorridos, procesiones y momentos grabados en la memoria colectiva, que encuentran ahora su reflejo en una composición que mira al pasado con gratitud y al futuro con esperanza.


