El imaginero sevillano José Antonio Navarro Arteaga ha vuelto a situarse en el centro del debate cofrade tras la presentación y bendición de una nueva dolorosa en Jerez de la Frontera, una obra que ha despertado una notable expectación tanto por su valor artístico como por las reacciones generadas en redes sociales.
La nueva imagen, María Santísima de la Salud de los Enfermos, ha sido realizada para la Hermandad de Bondad y Misericordia y sustituye a la anterior talla, obra de la escultora Ana Rey, marcando una nueva etapa patrimonial para la corporación jerezana.
Una bendición multitudinaria y su primera salida procesional
La bendición de la dolorosa tuvo lugar el pasado fin de semana en la iglesia del Hospital San Juan Grande, en un acto presidido por el obispo de la diócesis de Asidonia-Jerez.
Tras la ceremonia, la imagen protagonizó su primera salida procesional, arropada por numerosos fieles, hermanos y cofrades, en un ambiente de recogimiento y emoción que dejó una impresión muy positiva entre los asistentes.
Una imagen concebida desde su advocación
En una entrevista concedida a Canal Sur Radio, Navarro Arteaga explicó que la concepción artística de la Virgen estuvo directamente ligada a su advocación.
El escultor subrayó que buscó representar a una Madre cercana, capaz de acoger y escuchar las súplicas relacionadas con la salud, destacando que la fuerza de la imagen debía ser interior y espiritual, más que externa o efectista, manteniendo una coherencia plena entre iconografía y mensaje devocional.
Asimismo, señaló que durante el proceso de ejecución se produjeron visitas de personas que, incluso antes de la bendición, ya acudían a la imagen en busca de consuelo y esperanza, hechos que el propio autor calificó como experiencias especialmente significativas.
El sello personal del imaginero
Navarro Arteaga defendió también la presencia de rasgos reconocibles en la nueva dolorosa, recordando que mantener un sello artístico propio forma parte de la autenticidad de cualquier creador.
A su juicio, renunciar a esa identidad supondría diluir la coherencia de una trayectoria construida durante décadas, especialmente en el ámbito de la imaginería sacra contemporánea.
Críticas, redes sociales e insultos
El imaginero abordó sin rodeos las críticas recibidas tras la presentación de la imagen, diferenciando entre aquellas opiniones que aportan reflexión y las que, según afirmó, han cruzado líneas inadmisibles.
Reconoció que acepta con naturalidad la crítica constructiva, pero lamentó que en los últimos días se hayan producido comentarios ofensivos e insultos personales que, en su opinión, podrían ser denunciables, especialmente al tratarse de una imagen bendecida y destinada al culto.
Aunque aseguró no sentir miedo ante los retos artísticos, sí admitió que este tipo de ataques anónimos en redes sociales representan una situación nueva para él, que condena con firmeza.
Manos, vestimenta y futuro de la imagen
Sobre la disposición de las manos de la dolorosa, Navarro Arteaga explicó que responde a una actitud de ofrecimiento y llamada, coherente con una advocación ligada al auxilio en momentos de enfermedad y dificultad.
En cuanto a la vestimenta, señaló que con el tiempo el vestidor José Carlos, a quien definió como un profesional de primer nivel, encontrará el equilibrio perfecto para adaptar la imagen a su morfología y potenciar su expresividad.
Plenitud artística y respaldo devocional
Pese a la polémica, el escultor se mostró sereno y satisfecho con su trayectoria, afirmando encontrarse en un momento de madurez y plenitud creativa.
Navarro Arteaga destacó especialmente el cariño recibido durante los actos celebrados en Jerez, subrayando que el respaldo directo de los fieles y devotos es el mejor aval para su trabajo y para una imagen llamada a ocupar un lugar relevante en la devoción popular de la ciudad.


