La Antigua, Ilustre y Carmelita Hermandad del Santísimo Cristo de la Sangre y María Santísima de la Soledad de Gibraleón celebra sus 475 años de historia con la presentación de un cartel conmemorativo cargado de simbolismo, identidad y profundidad espiritual.
La obra, realizada en técnica mixta sobre madera y con unas dimensiones de 105 x 75 centímetros, se convierte en una pieza artística que trasciende lo conmemorativo para adentrarse en el lenguaje de la fe, la memoria y la tradición carmelita.
🛐 El escudo carmelita como eje visual y espiritual
El cartel toma como base conceptual el escudo de la Orden del Carmen, que actúa como estructura principal de toda la composición. Este elemento no solo organiza el espacio pictórico, sino que se convierte en el pilar simbólico que sostiene la historia de la hermandad desde sus orígenes.
A partir de esta referencia, el artista desarrolla una reinterpretación contemporánea del emblema carmelita, integrando las imágenes sagradas dentro de su geometría, creando un diálogo constante entre pasado, presente y devoción.
🎨 Color, materia y simbolismo
El característico tono carmelita, sobrio y profundo, se emplea como base cromática para la tipografía del aniversario, reforzando visualmente la vinculación de la hermandad con la Orden del Carmen y aportando unidad al conjunto de la obra.
Uno de los elementos más destacados son las estrellas, símbolo esencial del escudo carmelita. En esta ocasión, no aparecen pintadas de forma tradicional, sino elaboradas en cartón y adheridas directamente al soporte, aportando volumen y una dimensión material que rompe la bidimensionalidad del cartel.
Este recurso plástico evoca lo artesanal, lo humilde y lo construido con fe a lo largo de generaciones.
⭐ Un guiño al origen de la hermandad
Especial relevancia adquiere la estrella inferior, que alberga la representación pictórica del antiguo convento carmelita, entendido como el punto de partida histórico y espiritual de la hermandad.
Este detalle establece un nexo directo entre los orígenes fundacionales y la realidad actual, recordando el lugar donde nació la devoción que hoy sigue viva tras casi cinco siglos.
📐 Composición clásica con lenguaje actual
Desde el punto de vista compositivo, la obra se organiza siguiendo un recorrido visual ascendente, desde la esquina superior izquierda hacia el centro del cartel, basado en la proporción áurea.
Este planteamiento guía la mirada del espectador hacia el núcleo emocional de la escena, donde convergen las imágenes sagradas, generando equilibrio, armonía y solemnidad, reinterpretadas desde una estética contemporánea.
✨ Una obra que resume 475 años de historia
Más allá de su función conmemorativa, el cartel del 475 aniversario del Cristo de la Sangre de Gibraleón se presenta como una auténtica síntesis visual de historia, espiritualidad y tradición carmelita, proyectada con respeto hacia el pasado y con una mirada artística plenamente actual.


