La ciudad se adentra en uno de los periodos más intensos de su calendario devocional con una sucesión casi ininterrumpida de viacrucis, traslados y cultos externos. Templos, parroquias y calles volverán a convertirse en escenarios de oración pública, reflejando la diversidad y riqueza espiritual de las hermandades sevillanas en el tiempo previo a la Semana Santa.
Este recorrido penitencial, que abarca desde actos íntimos en el interior de los templos hasta recorridos por barrios completos, consolida a Sevilla como una ciudad que reza caminando, con una implicación creciente de fieles y devotos.
🕯️ Primeros movimientos: traslados y cultos preparatorios
El calendario se abre con numerosos traslados vinculados a novenas, quinarios y funciones principales de instituto. Imágenes titulares son llevadas a altares de cultos o regresan a sus sedes canónicas tras la celebración de actos internos, marcando el inicio de un tiempo de recogimiento que va ganando profundidad conforme avanzan las semanas.
Estos movimientos, en muchos casos realizados en andas y en un clima de sobriedad, suponen el primer contacto directo entre las imágenes y sus feligresías en este ciclo penitencial.
🔥 Los viacrucis externos toman protagonismo
A medida que la Cuaresma avanza, los viacrucis externos se convierten en el eje central del calendario. Crucificados y nazarenos recorren calles históricas y barrios de expansión, llevando la meditación de las estaciones a entornos muy diversos y reforzando el carácter misional de estos cultos.
Algunos de estos actos destacan por su capacidad de convocatoria, especialmente aquellos organizados por corporaciones de gran arraigo o los impulsados de forma conjunta por el Consejo de Hermandades, que cada año centran la atención del mundo cofrade.
🌿 Una Cuaresma que se vive en los barrios
Uno de los rasgos más significativos de este calendario es su marcada dimensión territorial. Distritos históricos, zonas obreras y barrios de reciente creación acogen viacrucis que fortalecen el vínculo entre hermandad y entorno, convirtiendo cada recorrido en una expresión viva de fe compartida.
Desde actos solemnes por feligresías céntricas hasta recorridos sencillos y profundamente cercanos en la periferia, la ciudad ofrece un mosaico devocional que refleja todas las sensibilidades del universo cofrade sevillano.
⛪ Del viacrucis a la subida al paso
En muchos casos, estos cultos penitenciales culminan con la subida de las imágenes a sus pasos procesionales, un momento cargado de simbolismo que marca el tránsito definitivo hacia la Semana Santa. El silencio, la emoción contenida y la expectación de los hermanos convierten estos instantes en algunos de los más sobrecogedores del calendario anual.
Este gesto finaliza el tiempo de preparación y abre la cuenta atrás para los días grandes de la Pasión en Sevilla.
📌 Actos aún por concretar
Junto al extenso listado de viacrucis ya anunciados, varias hermandades y agrupaciones parroquiales celebrarán estos cultos en fechas pendientes de confirmación. Estos actos, repartidos por distintos puntos de la ciudad, completarán un calendario que se irá ajustando conforme se definan itinerarios y horarios.
✨ Una ciudad en clave penitencial
Más allá de la cantidad de actos, este tiempo vuelve a subrayar la esencia de la Cuaresma sevillana: oración pública, cercanía al barrio y vivencia comunitaria de la fe. Cada viacrucis, cada traslado y cada rezo compartido refuerzan una tradición que, lejos de diluirse, sigue creciendo en participación y significado.
Sevilla vuelve así a latir al ritmo pausado de la penitencia, preparando el corazón de la ciudad para la llegada de su Semana Santa.


