⚖️ La celebración del 425 aniversario fundacional de la Hermandad de Los Panaderos ha derivado en un inesperado foco de debate dentro del mundo cofrade sevillano. El origen de la polémica se sitúa en la disposición del altar instalado para la función conmemorativa, un montaje que ha generado malestar al ocultar parcialmente a los titulares de la Hermandad de Santa Marta, también radicada en el mismo templo.
La situación ha provocado una respuesta pública de ambas corporaciones, evidenciando la complejidad que entraña la convivencia de hermandades en espacios históricos compartidos y la sensibilidad que rodea cualquier intervención litúrgica frente a imágenes de profunda devoción.
⛪ La reacción de Santa Marta: desacuerdo con lo previamente pactado
Desde la Hermandad de Santa Marta se ha trasladado a sus hermanos el malestar generado por la configuración del altar. La corporación sostiene que el montaje finalmente ejecutado no se ajusta a los términos que se habían tratado con anterioridad, especialmente en lo relativo a la visibilidad y respeto hacia sus sagrados titulares.
La hermandad ha subrayado que la correcta coordinación y la comunicación fluida entre corporaciones resulta esencial para preservar la armonía parroquial, recordando que la dignidad de las imágenes debe ser un principio irrenunciable en cualquier celebración extraordinaria, por legítima que sea su motivación.
📜 La postura de Los Panaderos: acuerdo previo y buena fe
Por su parte, la Hermandad de Los Panaderos ha defendido públicamente que el altar responde a una decisión consensuada con antelación, adoptada tras valorar distintas alternativas surgidas por circunstancias imprevistas en el templo. Según explica la corporación, la planificación de la función conmemorativa se remonta a meses atrás, y el escenario final fue fruto de un diálogo mantenido desde la buena voluntad de todas las partes implicadas.
La hermandad recalca que no se ejecutó ninguna actuación fuera de lo acordado, y que la prioridad siempre fue mantener la celebración en el templo al que se siente históricamente vinculada, descartando otros posibles emplazamientos que también llegaron a estudiarse.
🤝 Respeto institucional y voluntad de concordia
Los Panaderos han insistido en que en ningún momento existió intención de menoscabo o falta de respeto hacia los titulares de Santa Marta, asegurando haber actuado con el máximo cuidado litúrgico y sentido eclesial. La corporación reconoce, no obstante, que la situación ha generado un malentendido no deseado, expresando su pesar por la polémica suscitada.
En su mensaje final, la hermandad ha apelado a la concordia dentro de la comunidad parroquial, poniendo el acento en la comunión entre corporaciones y en la necesidad de caminar desde el entendimiento mutuo, especialmente en momentos de celebraciones de especial relevancia histórica.
🔍 Un debate abierto sobre los espacios compartidos
Este episodio ha reabierto el debate en el ámbito cofrade sobre los límites entre la creatividad estética de los montajes extraordinarios y el respeto a los titulares de otras hermandades, una cuestión especialmente delicada en parroquias donde conviven varias corporaciones con fuerte arraigo devocional.

