La Carretería retira del culto a sus imágenes por obras en la capilla

La Carretería retira del culto a sus imágenes por obras en la capilla

La hermandad de la Carretería mantendrá retiradas del culto a sus imágenes titulares hasta principios del mes de septiembre. Las vírgenes de la Luz y Mayor Dolor en su Soledad, junto con el San Juan Evangelista y la talla de los dos ladrones permanecen resguardadas en el salón de exposiciones de la corporación desde el 12 de junio y mientras perduren las importantes obras que se están acometiendo en su templo. Por su parte, el Cristo de la Salud permanece en restauración en el taller de Pedro Manzano desde el final de la Semana Santa.

Desde, el cierre el 11 de junio, los priostes de la Carretería se afanan en adecentar la capilla de las Tres Necesidades que recibirá esta lunes 5 de julio a los operarios que iniciarán estos trabajos consistentes en «mantenimiento y arreglo de una serie de humedades por motivos de la situación en la que está la capilla donde afloran por todas partes», como asegura a este periódico su hermano mayor, Miguel Ángel Moreno.

Del mismo modo, la hermandad aprovechará para pintar, instalar alarmas contra incendios y cambiar todo el sistema eléctrico y de iluminación artística y funcional de la capilla. Trabajos que buscan dejar la capilla «en perfecto estado para cuando vuelva el Cristo que será a finales de octubre o principios de noviembre». Restauración que «va en tiempo y forma».

Estas obras finalizarán a mediados de agosto y están siendo acometidas por la empresa Joaquín Pérez Díaz, que ha trabajado en templos como la Catedral, la Misericordia o San Antonio Abad, entre otras.

La hermandad tiene intención volver a abrir para el 8 de septiembre, festividad de la Virgen de la Luz marcada en el calendario de cultos. Por su parte, los titulares y el patrimonio de culto estarán todo el verano a resguardo con «condiciones totales de aislamiento y una conservación extrema», como asegura Moreno a ABC.

La restauración del Cristo

El pasado 13 de abril, la hermandad retiró del culto al Cristo de la Salud. En ese momento comenzaron los trabajos coordinados por Pedro Manzano sobre una talla que presentaba estructuralmente algunas fisuras «lógicas del uso de la imagen y de las condiciones medioambientales y sobre todo, a nivel de policromía, mantenía pérdidas y levantamiento, con manchas en líneas generales en la imagen», como apuntaba el restaurador en su informe. Algunos de esos males pueden tener una estrecha relación con la situación de la capilla que se encuentra en un enclave geográfico en la ciudad propicio para ello. En ese caso, Moreno argumenta que «todas las capillas y templos del Arenal tienen una relación estrecha con la humedad por su orografía, subsuelo y cercanía al río».

A ello busca poner solución esta hermandad que espera devolver los brillos del barroco al imponente crucificado de Ocampo que regresará a un templo totalmente saneado y adaptado para el culto de sus imágenes.

Abc

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