Las hermandades del Domingo de Ramos se reunieron el pasado miércoles en la sede de Curtidores para debatir e intentar buscar soluciones a la inquietud de mejora nacida desde el seno de las propias cofradías que componen esta jornada. A esta iniciativa de estudiar el Domingo de Ramos también se unión el propio consejo de la Unión de Hermandades. El orden del día era el de diseñar las líneas necesarias con el fin de poder subsanar algunos problemas que está teniendo esta jornada fundamentalmente por parte de las cofradías que bajan hasta la zona del Arroyo en su camino de retorno a sus templos. Unos problemas que se crean al ser las cuatro primeras cofradías las que van hacia la zona baja del Reducto y que posibilita parones que este año se pudieron ver con la simple incidencia de un vehículo mal aparcado en la zona del centro de salud de José Luis Díez.

De esta reunión ha salido como conclusión fundamental esperar a que el consejo pudiera proponer un futuro cambio a la carrera oficial. Como ha venido dejando claro el presidente, José Manuel García Cordero, el actual consejo estaría a favor del cambio de la carrera oficial por la última parte. Es decir, quitar la calle Visitación del itinerario común y recuperar una calle tan cofrade como ha sido siempre Cruces para el paso de las procesiones antes de entrar en la Catedral.

Esta es la primera medida que se va a tomar. Es decir, esperar a que el consejo pudiera recibir el visto bueno del pleno para llevar adelante este cambio. Un giro que también luciría ya que la actual intervención a la que está siendo sometida toda la zona del Arroyo estará concluida y el escenario será totalmente distinto con un cambio urbanístico bastante importante con respecto a lo que ha sido siempre la plaza del Arroyo.

De llevarse a cambio este recorrido final del itinerario común, el problema del Domingo de Ramos ya estaría solucionado. Si las cofradías toman por Cruces, la hermandad de la Borriquita iría de vuelta por la plaza de la Encarnación, Manuel María González y plaza Monti. De otra forma es imposible ir para abajo ya que la calle José Luis Díez estará ocupada por el paso de las siguientes cofradías. No sería posible el retorno por Limones y esto impide buscar la Tornería por abajo ya que el paso de la Borriquita no pasa por la estrechez de la calle Carpintería Baja.

En cualquiera de los casos, los primeros mandatarios han querido ceder los testigos a sus respectivos diputados mayores de gobierno para que sean ellos quienes en estos próximos meses puedan ir dándole forma a otras posibilidades con la condición de tomar el beneficio común de todos. Por tanto, dentro de un ambiente correcto y fraternal, las hermandades de los Ramos velaron por los intereses, fundamentalmente, de la propia jornada.

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