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El Consejo de Hermandades y Cofradías de la ciudad de Sevilla ha presentado este sábado el cartel de las Glorias de Sevilla 2021 en el Teatro de la Fundación Cajasol, en la Plaza de San Francisco, una obra de Elena Montero dedicada a la Virgen del Amparo y que se titula ‘Que su amor nos ampare’.

Realizada en óleo sobre lienzo de 100×80 centímetros, la obra intenta expresar el amor glorioso de madre, a través de la imagen de la Virgen del Amparo. «Es en Ella en la que he reflejado mediante la composición del triángulo áureo, la simetría, la calma y la perfección de las cualidades de su divinidad», apunta la artista Elena Montero, según recoge el Consejo en una nota de prensa.

Mediante una línea diagonal de izquierda a derecha, se traza el origen de la vida y su símbolo de máxima luminosidad, con su contraria oscuridad. «Es la oposición desde el inicio de las glorias marianas en la primavera y el final del período glorioso con el equinoccio del mes de diciembre. Es el Alfa y omega de los siete meses de la plenitud mariana de nuestra tierra como máxima representación del ciclo de la vida», señala la artista.

De la sagrada mano de la Santísima Virgen, emerge la palabra divina hecha carne, «simbolizada por el corazón en llamas que, a la vez, nos transforma y purifica». En este se representan, como puntos ornamentales, todas y cada una de las hermandades de la gloria sevillana.

«En la zona inferior de la obra, aparecen entrelazadas flores propias del tiempo que nos ocupa, que con forma de luna inmaculista, generan una guirnalda de aromáticos símbolos del origen de una nueva y sagrada vida», dice Montero, quién además apunta que «los nardos simbolizan el amor y el camino hacia la santidad, como elementos de la mayor ofrenda hacia Dios, como dice María la hermana de Lázaro al ungir al Señor Jesucristo «El amor es lo más valioso y debe ser sin medida».

El azahar, según la cartelista, «es el símbolo de la pureza y la fidelidad y representa los dones dados por Dios». «Es el aroma y el símbolo de Sevilla, que al igual que las cofradías gloriosas, recorren sus plazas, calles y barrios hasta enamorarnos desde cada primavera», destaca.

«La rosa, como la reina de las flores, es la única que portaba la reina de los cielos. Es la flor que, con sus siete pétalos, simboliza los siete meses que a lo largo del año, Sevilla tiene el privilegio de disfrutar de sus cofradías gloriosas», añade Montero.

En la pequeña mano del Divino Redentor aparece una medallita con la que éste juega, la medalla de la Divina Pastora y Santa Marina, «como homenaje a la primitiva hermandad que abogara por el dogma asuncionista y la primera cuya advocación es pastora de las almas».

Por último, la artista quiere prestar su homenaje «a todas las mujeres que, en estos difíciles momentos, siguen dando ejemplo de vida y esperanza, y en especial a mi madre y a mi hija, el mejor origen y el mejor fruto de mi vida».

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