La Semana Santa de 2023 ya está en marcha, al menos en proyectos e ideas. Una de ellas es la probable modificación de la Carrera Oficial. El presidente de la Unión de Hermandades, José Manuel García Cordero, ya adelantó que cualquier cambio dependerá de los deseos de hacerlo o no de los hermanos mayores, aunque siempre ha dejado la puerta abierta a mejorar lo que sea factible. En unos días se creará una comisión de trabajo en la que se analizará la idoneidad de aplicar cambios en el recorrido común, opciones que van desde la eliminación del palquillo en Aladro, para volver a situarlo en el palio Domecq, hasta la inclusión de la calle Cruces, dejando Santa Isabel y Visitación.

Estos no son más que meras propuestas que han ido llegando al presidente, de ahí que se quiera formalizar un grupo de trabajo que lo estudie. A priori, García Cordero ve dificultades técnicas y de reubicación de abonados en el cambio de comienzo de la Carrera Oficial. Dejar Aladro supone una merma de cerca de 300 palcos. La variación de la plaza del Arenal con la famosa U, en la práctica, será volver a integrar este enclave para el paso de las cofradías a la vez que se suprime la grada de cinco alturas actual, se habilita mayor espacio para palcos y sillas recuperando los que se pierden por la eliminación del graderío. Esta idea es ahora mismo y desde hace algún tiempo, más que una posibilidad. Formaba parte de un antiguo proyecto que se quedó en el cajón de fallidos.

La discutida plaza Aladro podría tener los días contados. No son pocos los hermanos mayores, primordialmente de las cofradías que llegan hasta allí por la zona de San Pedro, los que vienen demandando este cambio que aliviaría sus recorridos de ida y el tiempo que necesitarían para ejecutarlos. Aladro está sometido a un constante acoso e intento de derribo desde el minuto cero de su incorporación a la Carrera Oficial por lo que no es raro que se presione al Consejo para que haga viable cambiar la ubicación del palquillo.

Y un tercer debate que se vislumbra: recuperar la calle Cruces y dejar Santa Isabel y Visitación. Dado que para 2023 las obras del eje Arroyo-José Luis Díez estarán finalizadas, con una importante reordenación y embellecimiento urbanístico, se ha puesto sobre la mesa aprovechar más esos espacios para la Semana Santa. Implicaría la instalación de zonas más extensas de palcos y sillas, siempre en concordancia con la nueva estética que se podrá disfrutar.

Cuestión aparte es si será posible adaptar todo el sistema de itinerarios y horarios además de las infraestructuras a favor de esta variación en el trazado. Recordar que de salir adelante implicaría que ya no sería una opción el regreso, subiendo José Luis Díez a Limones, de hermandades como La Borriquita, Exaltación o Soberano Poder. Las dos primeras tendrían que salir de la Catedral para subir por Alameda Vieja, sus misterios no entran por Carpintería, mientras que la de La Granja podría intentar superar la estrechez de esta calle. Estas son las cuestiones que deberán abordarse ya mismo. El presidente anuncia una comisión para ya mismo que primero y primordialmente oiga a los hermanos mayores y, no menos importante, que estudie la viabilidad técnica y económica de las iniciativas

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