Comenzar un nuevo año siempre acarrea que la lista de deseos y propósitos vuelva a quedar en blanco, ofreciéndose una oportunidad de renovación y mejora que cuenta con 365 oportunidades para cumplir. De los tradicionales retos intelectuales (aprender un idioma, recuperar lecturas olvidadas…), al culto a lo físico, con las batallas perdidas de la dieta o el gimnasio.

Y, aunque al mundo cofrade no le haga falta sacar músculo, especialmente después de lo visto durante el pasado otoño en el que las hermandades volvieron a la calle, sí que necesita definir cuáles son los retos a los que hacer frente en este año de la consolidación del culto público. EL ESPAÑOL de Málaga ha hablado con miembros de distintas hermandades, periodistas, directivos y cofrades de base para conocer cuáles son los propósitos y deseos del mundo de la Semana Santa en este 2022. 

Pablo Atencia

«Mi propósito va encaminado a que en el 2022 iniciemos el proceso de la normalidad definitiva. 2021 ha sido un año en el que hemos ido de menos a más; tuvimos una suspensión y aplazamiento del Viacrucis que vino acompañado de una Semana Santa especial, porque aunque no hubo procesionesen la calle, sí pudimos visitar a las hermandades en sus templos. Poco a poco hemos conseguido ir desarrollando la actividad del Centenario. Primero, con las exposiciones y después con los traslados y la magna Camino de la Gloria. 

Todo ello nos está sirviendo para ver de manera positiva el 2022, y que pueda permitirnos tener una cuaresma para disfrutar del Viacrucis del Centenario, así como de la Semana Santa en normalidad». 

Santi Souvirón

«Creo que el principal propósito que debe tener el mundo cofrade para 2022 tiene que ver con el apartado emocional. Recuperar la esencia de los sentimientos más sencillos, pero a la vez más puros que nos despierta la Semana Santa en la calle. Revivir las emociones, los encuentros y los recuerdos de siempre que ahora, después de dos años de vacío, tienen más sentido que nunca.

Por otro lado, creo que lo extraordinario vivido en 2021 nos debe hacer reflexionar sobre el culto interno como preámbulo de la Semana Santa. Apuesto por una Cuaresma de visita a los templos, de Imágenes expuestas en veneración de forma extraordinaria. Y reducir al máximo el tiempo de estancia de las Imágenes en las Casas de Hermandad. Sería ofrecer a los cofrades de Málaga y de fuera un momento de intimidad y cercanía con los Titulares antes de la explosión emocional, sensorial y devocional de la calle».

Miguel Gutiérrez

«En lo general, 2022 debe ser un año de la ratificación para las cofradías. Durante el año y medio de relativa aquiescencia por la pandemia, se ha puesto el foco en una supuesta flaqueza de participación, pero los hechos contradicen los síntomas de alarma: los traslados de ida y vuelta a la Catedral con motivo de «El Verbo Encarnado», la Magna Procesión o las distintas procesiones extraordinarias mostraron una aceptable participación -interna y externa-, si bien la sobredosis otoñal de procesiones ha podido lastrar en este sentido; los déficits en el varal se superaron con cierta solvencia -para muestra, la O, que completó tres turnos; las acciones sociales no han cesado; las cofradías que acostumbran a excelsos altares de culto han mantenido el nivel.

Con ese horizonte preclaro, el porvenir, diría, es halagüeño. Las cofradías han de ratificar esa respuesta en tiempos difíciles y redoblar su pulso diario a través de los hermanos. Saber canalizar la ilusión por retomar nuestra tradición en plenitud hacia una mayor participación -en cantidad y, sobre todo, en calidad- será la piedra angular del éxito.

En lo particular, mi deseo para 2022 es que se vea encauzado el nuevo manto de la Virgen de la Esperanza, un proyecto muy anhelado en la hermandad, tratado con gran ambición, y que supondrá un aliciente de entusiasmo en el seno de la cofradía en los años venideros».

Raquel Espejo

«Mi deseo es que las hermandades sean ejemplo de hermandad y familia, lugares de encuentro, ayuda y oración y un reducto de convivencia donde la crispación de la sociedad no tenga cabida. Paz».

José Luis Pérez Cerón

«Trabajemos mucho más porque la formación ocupe un lugar relevante en nuestra manera de ser como cofrade, porque nos va a llevar a entender qué significa formar parte de una hermandad, y no andando por caminos como la intolerancia que en ocasiones manifestamos.

Como miembro de Junta, el propósito tiene que ser acercarnos más a los hermanos. Han sido dos años en los que hemos procesionado poco, y eso supone un desgaste y un alejamiento, por lo que tenemos que ser nosotros los que nos acerquemos a todos los pollinicos. Tanto a los más pequeños, que son nuestra base, como los mayores, que por cuestión de edad no tienen acceso a los medios tecnológicos y están desenganchados».

Alejandro Morante

«El propósito que la mayoría de los cofrades queremos para este 2022 es que se implante una normalidad cofrade en todos los aspectos para tener una Semana Santa y procesiones de gloria sin problemas y sin restricciones, procesiones de gloria… 

Ahora que estamos en esta sexta ola surgen muchas preguntas y hay gente que duda de si va a haber procesiones el año que viene. Creo que nuestro mayor deseo tiene que ser esa normalidad, como vivimos en la Magna. Que aunque haya mascarillas y medidas, puedan salir los cortejos a la calle. Eso es lo que la mayoría de los cofrades vamos a querer para el año venidero».

Alejandro Postigo

«Tener un propósito cofrade para 2022 es una de las tareas más sencillas para nosotros, simplemente queremos que todas nuestras procesiones salgan a las calles, a poder ser que la lluvia sea la única no invitada, pero si puedo pedir algo diferente, le pediría a los cofrades que tras dos años piensen en algo muy sencillo ¿Soy un buen cofrade? ¿Soy un buen cristiano? Yo mismo me haré esas preguntas para ver con otra perspectiva nuestro mundo. Para terminar pediría que todos los que tengan dudas, que salgan vestidos con túnicas de nazarenos en nuestras hermandades».

ElEspañol

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