Lo que va a hacer el Ayuntamiento con el Corpus del próximo año no tiene nombre. El olvido del personal, asesores y la propia concejala de Fiestas respecto a esta tradicional fiesta religiosa es imperdonable, aunque se haya querido corregir con el adelanto de una semana que, con buen criterio, las cofradías y el obispo no han dado por válido. Decir además que el Corpus es compatible con el Carnaval Chico es no estar muy al tanto de esta fiesta eucarística, que no se limita al pontifical ni a la posterior procesión, sino que se vive con intensidad desde la jornada anterior y hasta bien entrada esa tarde de domingo, cuando las cofradías desmontan los altares y la Patrona y el Señor de la Cena regresan a Santo Domingo.

La comisión organizadora del Corpus ha tenido ahora la valentía que faltó en septiembre, avisando a la ciudadanía de que con el Carnaval programado entre el 2 y el 12 de junio la fiesta religiosa está en la cuerda floja. Por lo visto son cuatro los escenarios en los que trabaja ahora esa comisión. El primero, que habrá que dar prácticamente por descartado, es celebrar con absoluta normalidad el Corpus de 2022; el segundo es adelantar los horarios de esa celebración dominical, de manera que desaparezca de la calle lo antes posible (que tiene guasa); una tercera vía plantea suspender la procesión eucarística, que volvería a celebrarse exclusivamente por el interior de la Catedral, como ha ocurrido este año y también el pasado; y, por último, la comisión plantearía trasladar este año la celebración al jueves de Corpus (16 de junio), obligando a celebrarlo por la tarde al ser un día laborable, lo que puede dar también a un escenario deslucido.

Es aquí, en esto último, donde cabría la remota posibilidad de aprovechar ese festivo que absurdamente se mantiene el 1 de marzo, martes después del festivo de Andalucía y en una semana en la que no habrá Carnaval, y pasarlo al jueves 16 de junio, fiesta extraordinaria del Corpus exenta por completo de Carnaval y como celebración especial que podría enmarcarse en el 300 aniversario del inicio de la construcción de la Catedral.

Cualquier otra opción que se plantee dará como resultado un Corpus ensombrecido y celebrado a medio gas. Si es que llega a celebrarse.

DiariodeCádiz

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