El regreso de las cofradías a la calle en Semana Santa, dos años después, se plantea bajo la hipótesis de una “absoluta normalidad”. El trabajo que hace semanas iniciaron las hermandades gaditanas para empezar a dar forma al culto público que inaugurará Servitas el 8 de abril (Viernes de Dolores) se caracteriza por la ausencia de limitaciones impuestas por el Covid en relación a las procesiones. Algo que parecía impensable hace poco más de un mes.

La primera muestra de esa absoluta normalidad que traslada el Consejo de Hermandades respecto a la organización de la Semana Santa de 2022 la reflejan las reuniones ya finalizadas entre las hermandades de cada día para plantear horarios, itinerarios y orden de entrada en la carrera oficial. La decisión unánime ha sido mantener inalterable lo que ya estaba cerrado para la Semana Santa de 2020, la que se dio de bruces con la realidad de la pandemia apenas tres semanas antes de comenzar.

Este acuerdo de todas las hermandades penitenciales evidencia que no se buscará una reducción del tiempo de estancia de las cofradías en la calle, ni que se planteen esos itinerarios por espacios amplios que recomendaba la Junta de Andalucía en septiembre, cuando las diócesis andaluzas autorizaron de nuevo el culto en la vía pública; ni tampoco que se haya puesto siquiera sobre la mesa la posibilidad de alterar un ápice de la carrera oficial que desde 2017 se estableció en Cádiz (con inicio en Nueva y final en la confluencia de Novena con Barrié y Valverde).

“Estamos cumpliendo con el acuerdo adoptado por la comisión de Semana Santa, que decidió trabajar en un escenario de normalidad”, traslada el presidente del Consejo, Juan Carlos Jurado, quien explica que sólo un cambio de la realidad relacionada con la pandemia a principios del próximo año harían que se plantearan alternativas a esa normalidad de las salidas procesionales.

La línea en la que trabajan las hermandades gaditanas se ha visto reforzada, además, a raíz de las últimas salidas procesionales que se están produciendo tanto en Cádiz como en el resto de Andalucía. Especialmente se señalan dos acontecimientos recientes: la magna celebrada en Málaga el pasado 30 de octubre; y los traslados del Gran Poder de las últimas semanas, donde ha imperado la normalidad sin que se contabilicen (hasta la fecha) repuntes de contagio en esas ciudades.

No obstante, desde el Consejo se insiste en el llamamiento a las hermandades para seguir extremando las medidas actualmente establecidas para las salidas procesionales, como son el uso de mascarillas por todos los integrantes de los cortejos, la realización de tests de antígenos para los miembros de las cuadrillas de cargadores y la exigencia de la pauta completa de vacunación también a estos cargadores. “No podemos confiarnos ni bajar los brazos”, solicita Juan Carlos Jurado.

De la mano del Ayuntamiento

Con este escenario de normalidad dibujado ya en la mesa del Consejo de Hermandades de una Semana Santa de absoluta normalidad, en paralelo a la configuración de horarios se siguen manteniendo reuniones y contactos con el Ayuntamiento. Y es que preocupa que después de dos años sin procesiones la maquinaria que garantiza el éxito de las salidas desde el Domingo de Ramos al de Resurrección haya quedado desengrasada. Por este motivo la intención del Consejo es tener cerrado lo antes posible los horarios e itinerarios de cada cofradía, “ya que son muchas delegaciones municipales las implicadas en estas salidas a la hora de analizar andamios, farolas, ramas de árboles y otros obstáculos que puedan surgir en la vía, además de la regulación del tráfico y otros muchos factores que gestiona el Ayuntamiento”, precisa Jurado.

En la hoja de ruta de esta organización de la próxima Semana Santa hay nuevas reuniones en próximas fechas con técnicos municipales, una reunión con Policía Local, Protección Civil y Mantenimiento Urbano en diciembre; o una reunión que este año se mantendrá con todos los hermanos mayores y fiscales de las cofradías de penitencia para analizar el escenario hoy probable de la próxima Semana Santa. En este sentido, el presidente del Consejo señala que hay que precisar aún la organización de la carrera oficial, la señalización que se quiere colocar con las medidas para prevenir el Covid, la seguridad que será necesaria “y si la atenderá la Policía Local o servicios privados” y el estudio de posibles normas y recomendaciones que se trasladen por parte de otras administraciones. O que establezca el propio Ayuntamiento, que ya trasladó en septiembre la posibilidad de aforar determinadas calles para evitar aglomeraciones y garantizar el paso seguro de cofradías.

DiarioDeCadiz

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